Ciudad de México.- El gobierno de Estados Unidos confirmó que participó en el rastreo e intercepción de una avioneta asegurada en Tabasco con más de 600 kilos de cocaína, en un operativo coordinado con autoridades mexicanas y fuerzas de seguridad de Centroamérica.
La revelación fue hecha por el Comando Sur de Estados Unidos, a través de la Fuerza de Tarea Interinstitucional Conjunta Sur (JIATF-South), organismo encargado de operaciones de vigilancia y combate al narcotráfico en la región.
De acuerdo con la información difundida, la aeronave fue detectada durante labores de monitoreo aéreo y seguimiento regional, lo que permitió a fuerzas mexicanas interceptarla el pasado 11 de mayo en el municipio de Emiliano Zapata, Tabasco.
En el aseguramiento fueron decomisados aproximadamente 636 kilos de cocaína distribuidos en más de 500 paquetes. La avioneta involucrada era una Cessna T210N “Centurion” con matrícula estadounidense N4965A.
El Comando Sur destacó que la operación se realizó en coordinación con México, Costa Rica, Guatemala y Panamá, y difundió un mensaje en redes sociales donde señaló: “Misión cumplida”.
Además, autoridades estadounidenses aseguraron que la vigilancia permanente sobre rutas aéreas utilizadas por organizaciones criminales permitió ubicar la aeronave antes de su ingreso a territorio mexicano.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han informado sobre personas detenidas relacionadas con el cargamento ni han precisado el punto exacto desde donde despegó la avioneta.
La confirmación de la participación estadounidense vuelve a poner sobre la mesa el nivel de cooperación bilateral en tareas de inteligencia, vigilancia aérea y combate al narcotráfico en la región.
Aunque el gobierno mexicano suele mantener un discurso de defensa de la soberanía nacional y evita reconocer operaciones extranjeras dentro del país, la cooperación entre ambas naciones en materia de inteligencia, monitoreo aéreo y combate al narcotráfico ha sido constante durante los últimos años.
En este caso, Estados Unidos fue particularmente explícito al admitir que participó en el rastreo regional de la aeronave, algo que contrasta con la narrativa habitual de México, donde normalmente se habla únicamente de “coordinación” o “intercambio de información” entre autoridades.
Por Redacción/LaPared