Se quema Quirino Ordaz antes de tomar el cargo en varios frentes
Columna Institucional
VAYA BRETE en el que se metió sin haber iniciado funciones la administración de gobierno de Quirino Ordaz Coppel. Desde su “búnker itinerante”, envió a sus leales a darle un buen llegue al Impuesto sobre la Nómina y pateó el avispero en forma tal que todo Sinaloa anda con el tema a todo lo que da.
Aquí no hay modo que el milagro se lo cuelguen a MALOVA, que por estas fechas navideñas ya anda más allá de todo bien y todo mal. Cuestión de que anunciara a Carlos Ortega como su hombre de confianza para que se desataran los demonios y quienes se suponían sus fieles aliados, los empresarios, de una vez rompieron lanzas. Sonaron los tambores de guerra.
Varias aristas tiene el tema, empezando por la tan esperada falta de tacto político de quien será el nuevo gobernador de Sinaloa. Nadie creerá que haya quien asesorado a Quirino sobre las medidas a tomar siendo él un ducho en cuestiones financieras. La plática relatada en el número anterior de LA PARED, da cuenta como su preocupación acerca de lo que cuesta al gobierno estatal las jubilaciones y pensiones. El incremento al ISN es su reacción inmediata.
DENTRO DE LOS CUESTIONAMIENTOS
Que se han hecho está el hecho de que fue una decisión muy vertical y que se acompañó de la complicidad de Congreso del Estado, cuya mayoría priista fue “palomeada” por el propio Quirino y por ende, le debe lealtad.
El “súper fast track” no se entiende más que en la orden girada y acatada. “Había urgencia, así se procedió”, comentó uno de los que alzaron la mano.
Además del duro, rudo y contundente desplegado de la COPARMEX Sinaloa, en diversos grupos y círculos empresariales se comenta y se reprocha que el aumento no haya sido comentado previamente, que no haya existido alguna intención por consensuarlo y en su lugar, se aplicó una especie de “madruguete” que a más de uno provocó berrinche grande.
Para muchos, un mero “acto de autoridad” a manera de enviar la señal de lo que puede venir después.
QUIEN SE VIO MAL
De plano fue Víctor Corrales Burgueño, coordinador de la fracción parlamentaria del PAS, luego de que ante los medios trató de justificar el voto en bloque de su partido con una alegoría financiera que terminó siendo un galimatías.
Que si el exrector de la UAS se hubiera acercado más al tema, se hubiera dado cuenta que en algunas empresas no es en pesos sino en fuentes de empleo. Algo que pasa tan solo por el sentido común. Pero había que justificar la decisión política que no hay que pensarla mucho, y aunque Corrales Burgueño lo quiera negar, devino de un acuerdo entablado con el PRI. No es difícil adivinar el tema.
Porque se trata nada menos que de la segunda fuerza política en el estado y así puede y les dure muy poco semejante status.
OTRO PUNTO ÁLGIDO
En el tema de moda es el hecho, señalan algunos, de que antes de la decisión de aumentar impuestos no existiera iniciativa alguna para recortar el gasto corriente de la administración del gobierno estatal. Este siguió creciendo en el gobierno de Mario López Valdez y no ha habido hasta ahora quien hable de un pan de austeridad.
Que si Ordaz Coppel se está guardando el anuncio para su toma de posesión, puede y ya nadie se lo crea.
Para colmo de males, en el presupuesto de Egresos de 2017 se asignaron 700 millones de pesos a un fondo que quedará baja responsabilidad del Congreso local ¡para apoyo a la pequeña y mediana empresa! Esto sí que erizó al sector empresarial luego de que ya sabe la clase de opacidad con que se manejan nuestros “H” legisladores y la discrecionalidad que suele verse en el ejercicio de estos recursos.
Que si usted checa, los 700 millones son poco más de lo que espera recaudarse con el impuesto del ISN así que el coraje de los empresarios parece tener mucho de justificación.
Por cierto, según expresión de una de los capitanes del dinero en el estado, “esta gente del gobierno cree que manejan dinero propio”. Frase que hace entender a quien no quiera entender.
LO QUE SE ANTICIPA
Es que al menos tres son los empresarios que apoyan con todo las decisiones de Quirino: Enrique Coppel, Jesús Vizcarra y Leovigildo Carraza, terna que tuvo a cargo buena parte del financiamiento de la campaña electoral de cuando era candidato el hoy gobernador electo.
Se sabe que los tres han estado haciendo trabajo por debajo de cuerda para generar consensos a favor de la medida e incluso, tratar de ejercer influencia para que no se hagan tantas olas.
Véase en esto una eventual escisión del empresariado sinaloense que hasta hoy no ha sido precisamente un modelo de unidad. Y si hoy se unen no es que sea un milagro navideño.
