Culiacán, Sin.- Un adulto mayor de 61 años perdió la vida de manera trágica durante la tarde de este lunes, luego de que la camioneta en la que viajaba se despistara y terminara sumergida en un canal de riego, en las inmediaciones de la comunidad de Oso Viejo, perteneciente a la sindicatura de Quilá.
La víctima fue identificada en el lugar como Jesús “N”, de 61 años de edad, quien tenía su domicilio en la misma localidad donde ocurrió el percance.
El accidente se registró alrededor de las 13:00 horas sobre un camino de terracería ubicado a aproximadamente 400 metros al sur de Oso Viejo, cerca de las vías del ferrocarril y en los límites con la comunidad de Oso Nuevo.
Según los primeros reportes, Jesús viajaba a bordo de una camioneta pick-up Chevrolet Tornado, color rojo, en compañía de dos personas más. Por causas aún no esclarecidas, el conductor perdió el control del volante, lo que provocó que el vehículo saliera del camino y se precipitara al cauce del canal.
Mientras que los otros dos ocupantes lograron salir a tiempo y ponerse a salvo, Jesús quedó atrapado en el interior de la unidad.
Elementos de Bomberos Culiacán, paramédicos de la Cruz Roja, agentes de la Policía de Tránsito y corporaciones de los tres niveles de gobierno acudieron al sitio tras el reporte al número de emergencias.
A su llegada, los rescatistas localizaron el vehículo casi sumergido en su totalidad, del cual únicamente sobresalía el capacete.
Tras realizar las maniobras correspondientes, los cuerpos de auxilio confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales, presumiéndose que falleció por ahogamiento. Hasta el momento, las autoridades no han precisado si la víctima era quien conducía la unidad al momento del percance.
La zona fue acordonada por agentes policiales para facilitar las labores, mientras peritos e investigadores de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaron el peritaje correspondiente.
Posterior a las diligencias, el cuerpo fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) para la práctica de la necropsia de ley.
Redacción/LaPared