Culiacán, Sin.-La rutina de penal de Aguaruto en Culiacán volvió a romperse este miércoles.
Un interno fue encontrado sin vida en el módulo 14, en un hecho que revive cuestionamientos sobre las condiciones de supervisión y control dentro del centro penitenciario.
La víctima fue identificada como Álvaro C., localizado presuntamente colgado dentro del módulo. El hallazgo fue hecho por custodios durante la mañana, quienes, de acuerdo con el reporte oficial, informaron a sus superiores antes de activar los protocolos internos y notificar a la Fiscalía General del Estado.
Sin embargo, como ocurre en la mayoría de los casos dentro del penal, la información fluye con cuentagotas. Hasta ahora, no se han precisado las circunstancias previas al deceso, si existían reportes previos de riesgo, ni si el módulo contaba con la vigilancia requerida.
La autoridad penitenciaria se limitó a señalar que el cuerpo sería trasladado al anfiteatro para que peritos definan la causa de muerte.
La respuesta institucional se reduce a la promesa de “reforzar medidas de supervisión”, un mensaje repetido cada vez que ocurre una muerte dentro del centro, pero sin claridad sobre si existe una revisión real a los protocolos o si se investigarán fallas de personal.
A falta de transparencia y sin una explicación clara sobre cómo un interno puede perder la vida dentro de un módulo supuestamente bajo vigilancia constante, la muerte de Álvaro C. abre otra grieta en el ya frágil sistema penitenciario sinaloense, donde la línea entre control y omisión sigue siendo cada vez más delgada.