Ciudad de México.- La tragedia de Alexa y Leidy, de 7 y 11 años, vuelve a sacudir al país. Trece elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fueron vinculados a proceso por su presunta responsabilidad en el homicidio de las menores y en las lesiones causadas a otras cuatro personas, tras un ataque armado ocurrido en Badiraguato, Sinaloa.
El 6 de mayo de 2025, en la comunidad de Cieneguilla, una familia viajaba en una camioneta rumbo a la escuela cuando, según la investigación, un convoy militar abrió fuego contra el vehículo. En segundos, lo que era una rutina cotidiana se convirtió en una escena de terror: disparos, gritos y una vida que se rompió para siempre. Las dos niñas murieron en el lugar.
El caso no solo dejó dolor, sino también indignación. Durante la audiencia, los padres de las víctimas enfrentaron el expediente que describe el ataque que acabó con sus hijas, mientras relataron cómo ese momento destruyó su proyecto de vida y dejó una herida imposible de cerrar.
El juez determinó la vinculación a proceso por homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa bajo la figura de dolo eventual, al considerar que los militares, por su entrenamiento, pudieron prever las consecuencias letales de abrir fuego contra un vehículo con civiles.
Organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez advirtieron que el caso exhibe los riesgos del uso de la fuerza militar sin controles efectivos en contextos civiles, y exigieron que la investigación avance sin impunidad.
La resolución judicial abre un proceso que será clave, no solo para esclarecer los hechos, sino para definir si en México se sanciona o no el abuso de la fuerza en operativos militares. Mientras tanto, las familias de Alexa y Leidy siguen en pie, exigiendo justicia, verdad y garantías de que una tragedia así no vuelva a repetirse.
Redacción/LaPared
Foto temática