Culiacán, Sin.- La salida de Humberto Zerón Martínez de la Subsecretaría de Prevención y Reinserción Social dejó una vacante clave en el esquema de seguridad de Sinaloa, pero el hueco durará poco.
En los pasillos de la Secretaría de Seguridad Pública ya se da por hecho que el relevo mantendrá la línea castrense, esta vez con la llegada del coronel Diplomado de Estado Mayor, Efrén Martínez Casimiro.
Aún falta la firma formal en el despacho del Ejecutivo y el posterior boletín oficial, pero las piezas para el cambio ya están en marcha.
Martínez Casimiro viene de operar en terrenos complicados. Hasta hace poco se desempeñaba como jefe de Estado Mayor en la Segunda Zona Militar con sede en Tijuana, un punto neurálgico para la estrategia de la SEDENA en el noroeste. En su expediente también destaca su paso por la Guardia Nacional en Guanajuato, donde le tocó coordinar despliegues operativos durante una de las etapas más críticas en el Bajío.
Quienes conocen el funcionamiento de la dependencia señalan que su formación en planeación e inteligencia táctica encaja con la postura que busca mantener el gobierno estatal en las cárceles.
De concretarse la asignación en las próximas horas, el mando militar asumirá el control de los penales de Culiacán, Mazatlán y Los Mochis.
El reto inmediato será sostener la disciplina interna y garantizar la seguridad del personal penitenciario, en un entorno donde los penales de la entidad rara vez otorgan margen de error.
Redacción/LaPared