Culiacán, Sin.- La presencia de combatientes sudamericanos en las filas del crimen organizado en Sinaloa dejó de ser una sospecha para quedar asentada en un parte militar: siete colombianos y tres mexicanos fueron acorralados y detenidos en una propiedad que usaban como base en los altos del municipio de Concordia.
El informe emitido este 11 de agosto de 2026 por las comandancias de la III Región y la 9/a. Zona Militar detalla que la captura ocurrió tras patrullajes por tierra de la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina, la SSPC y la Policía Estatal. Al incursionar en el inmueble, las fuerzas federales aseguraron 10 fusiles de asalto, 60 cargadores, 1,978 cartuchos útiles, equipo táctico y 420 dosis de metanfetamina.
El frente de batalla en Concordia
El golpe ocurre en un punto estratégico. Concordia es un terreno clave en el sur del estado por su colindancia con Durango y su cercanía con la autopista hacia Mazatlán. Tras la ruptura interna en el Cártel de Sinaloa a mediados de 2024, la sierra de este municipio se convirtió en una zona disputada entre la facción de “La Mayiza” y la de “Los Chapitos”, que buscan controlar los pasos serranos para el trasiego y el repliegue de sus células.
De abastecedores a fuerza de choque
La captura del grupo confirma un giro en la relación entre los grupos criminales de México y Colombia. Aunque por décadas el vínculo entre ambas regiones se limitaba al tráfico de cocaína, la confrontación en territorio sinaloense aceleró la llegada de exmilitares y excombatientes sudamericanos.
Contratados por su entrenamiento en tácticas de guerrilla y manejo de armas en terreno hostil, estos elementos han comenzado a integrarse como instructores o cuadros de contención en las zonas de mayor conflicto.
Los diez detenidos y todo el material asegurado quedaron a disposición de la delegación de la Fiscalía General de la República en Mazatlán, donde se definirá su situación legal.
Redacción/LaPared