Mazatlán, Sin.- Entre el estruendo de las detonaciones y el caos que sacudió a distintos puntos de Mazatlán este lunes, un vehículo llamó de inmediato la atención de las autoridades por su nivel de equipamiento y camuflaje.
Se trataba de una camioneta Chevrolet S10 Max blanca que, a simple vista, simulaba pertenecer a la flotilla de la empresa cementera CEMEX, pero que en realidad funcionaba como una unidad táctica al servicio del crimen organizado.
El hallazgo se concretó gracias a un despliegue conjunto entre el Grupo de Operaciones Especiales (GOES) y efectivos del Ejército Mexicano, quienes reaccionaron tras la ráfaga de violencia en el puerto.
Al inspeccionar la unidad presuntamente corporativa, los agentes descubrieron que contaba con blindaje, luces estroboscópicas ocultas y un cargamento de dispositivos metálicos conocidos como “ponchallantas”, diseñados para frenar cualquier persecución policial.
En el mismo operativo, las fuerzas de seguridad ubicaron y aseguraron una segunda unidad, una van Volkswagen Crafter de color blanco.
Bajo un fuerte dispositivo de resguardo militar y policiaco, ambos vehículos fueron trasladados al establecimiento de custodia ubicado en el cruce de las calles Guillermo Nelson y Luis Zúñiga, en plena colonia Centro.
El área permaneció acordonada mientras los peritos realizaban las primeras diligencias. Las unidades ya se encuentran a disposición del Ministerio Público, autoridad que determinará la procedencia de los vehículos y evaluará su participación directa en los tiroteos que encendieron las alarmas en la ciudad.
Redacción/LaPared