En México casi mil cadáveres donados a universidades no cuentan con documentos que permitan identificarlos ni rastrear su paradero final. Desaparecen sin verdad ni justicia.
Por Luis Alonso Pérez/CONNECTAS*
Al menos 78 cadáveres donados la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), y posteriormente por la Fiscalía General del Estado (FGE), a la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), para fines didácticos o de divulgación científica, no fueron reportados por la Fiscalía.
En documentos oficiales, obtenidos vía transparencia, la Fiscalía reporta haber realizado solamente una donación a la UAS entre 2000 y 2019. Sin embargo, la Universidad reportó que el total de cuerpos humanos donados en ese mismo periodo es de 79, de acuerdo con la respuesta a la solicitud de acceso a la información 00533819.
La inexistencia de estos documentos oficiales impide conocer el proceso de su entrega de los cadáveres de personas no identificadas a la facultad de medicina, así como los detalles sobre su disposición final.
En su oficio 002345, la Unidad de Transparencia de la FGE argumenta que no cuenta con información sobre las donaciones realizadas entre 2002 y 2011, “en virtud que para el desempeño regular de las atribuciones inherentes de esta Institución no es necesario contar con la identificación y captura de ciertos datos, como lo es el número de cuerpos que fueron donados en el periodo”.
En lo que respecta al periodo de 2012 a 2019, se hace de su conocimiento que esta Fiscalía General del Estado de Sinaloa ha donado 1 cadáver para fines de investigación y docencia a Instituciones Educativas”, enuncia el documento oficial, firmado por el titular de la Unidad, Víctor Hugo Espinoza Valenzuela.
El Artículo 82 del Reglamento de la Ley General de Salud en materia de control sanitario de la disposición de órganos, tejidos y cadáveres de seres humanos, establece que, cuando las instituciones educativas obtengan cadáveres para investigación o docencia, por parte del Ministerio Público, deberán presentar una autorización del depósito en favor de la institución, firmada por el agente del Ministerio Público con el que se entienda la diligencia.
La Fiscalía no presentó copias del formato SSA-06-005 de la Secretaría de Salud, que debe tramitarse y archivarse cuando una institución va a trasladar o disponer de un cadáver, o para notificar su inhumación o incineración.
Además de violar la LGS y su reglamento en la materia, la falta de documentos concordantes entre ambas instituciones violenta la cadena de custodia de los cadáveres estabecida en los protocolos forenses. Como consecuencia, imposibilita que el familiar de una persona desaparecida pueda dar seguimiento, desde que el cuerpo sin vida fue recogido por el Servicio
Médico Forense, hasta que fue donado, y su disposición final, ya sea en un crematorio o en la fosa de un panteón.
La investigación nacional Donaciones de Cadáveres: una desaparición silenciosa, realizada por EMEEQUIS, en colaboración con Connectas y el International Center for Journalists reveló que esta situación no es exclusiva de Oaxaca, ya que en 18 estados del país prevalece una falta generalizada de archivos sobre la entrega, resguardo o disposición final de los cuerpos humanos donados a universidades estatales, así como discrepancias sistemáticas en las cifras reportadas por las fiscalías y los centros de estudios superiores, tanto públicos como privados.
En distintos estados se registraron casos como el de Gemma, una joven veracruzana que fue secuestrada y su padre investiga si su cuerpo fue donado a una escuela privada. De “Octavio”, únicamente apareció su pierna en una universidad en Baja California. A “Javier” y José Luis sus familias aún los buscan con desesperación en facultades de medicina de Coahuila y Jalisco.
Todas ellas, forman parte de una trama de dos décadas, que se ha convertido en un nuevo tipo de #DesapariciónSilenciosa.
*Especial para La Pared Noticias
Foto: Cortesía Comisión Estatal de Búsqueda (A fines de agosto fue encontrada una fosa clandestina en Santa Bárbara, cerca de Mojolo)