Culiacán, Sin.- En un momento crucial para la definición del futuro político de Sinaloa, la senadora con licencia Imelda Castro Castro asumió el rol de concertadora y eje de unidad dentro de Morena, advirtiendo que el éxito de la Cuarta Transformación en el estado depende de priorizar el proyecto colectivo sobre las ambiciones individuales.
Durante la Asamblea Informativa en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, arropada por el Comité Ejecutivo Estatal y ante el resto de los aspirantes, Castro Castro fijó una postura institucional de altura, buscando desactivar las tensiones internas naturales del proceso:
“La unidad es fundamental porque es el pueblo el que manda. Aquí no hay proyectos personales, aquí no hay intereses individuales: aquí hay un proyecto de transformación que debe continuar y fortalecerse”, sentenció de manera firme.
El blindaje contra la “guerra sucia”
Consciente de los desafíos actuales, la legisladora con licencia alertó a la militancia sobre la necesidad de combatir las campañas de desinformación —a las que denominó “guerra cognitiva”— operadas por la oposición a través de plataformas digitales.
Frente a esto, propuso como contraestrategia el sello tradicional del movimiento: el territorio.
“Nunca un robot, una computadora, un bot, nunca van a sustituir a la conciencia humana; por eso, sigamos teniendo contacto directo con el pueblo todos los días”, manifestó, llamando a mantener una movilización permanente en las calles de todo Sinaloa.
Alineación total con la Presidenta Sheinbaum
Para consolidar su posición estratégica, Imelda Castro cerró filas de manera directa con la jefa del Ejecutivo federal durante un encuentro masivo en La Palma, Navolato. Ahí, se colocó como el puente directo en el estado de la cruzada nacional que encabeza la mandataria.
“Ella está trabajando todos los días para que no vuelvan los del PRIAN al gobierno de nuestro país, y no van a volver porque hay un pueblo informado y organizado”, destacó Castro, consolidando un mensaje que la posiciona no solo como una aspirante sólida, sino como la garantía de continuidad y estabilidad para el proyecto de Claudia Sheinbaum en Sinaloa.
Redacción / LaPared