Mazatlán, Sin.- En medio del crujir de las sirenas y la tensión que desde hace meses marca el pulso cotidiano del puerto, se consumó un golpe que el gabinete de seguridad federal llevaba semanas tejiendo entre sombras y labores de inteligencia táctica.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la detención de Jesús Antonio “N”, alias “El Peli”, señalado como integrante de la estructura de “Los Chapitos”, una de las facciones del Cártel de Sinaloa con presencia en la región y que, de acuerdo con las autoridades, opera bajo las órdenes de Genaro Aarón “N”.
La captura fue resultado de una operación coordinada en la que participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República y el Centro Nacional de Inteligencia.
Durante el despliegue también fueron detenidas otras tres personas, como parte de las acciones implementadas por las fuerzas federales para ubicar y contener a integrantes de esta estructura criminal.
Para las autoridades, el perfil de “El Peli” iba mucho más allá de un simple operador de bajo rango. Las carpetas de investigación lo señalan como un engrane financiero y logístico dentro de la estructura delictiva, con funciones relacionadas con las operaciones del grupo en el sur de Sinaloa.
De acuerdo con las investigaciones, presuntamente era responsable de administrar recursos provenientes de actividades ilícitas, entre ellas el narcomenudeo, así como del flujo de efectivo utilizado para mantener las operaciones de distintas células.
Pero el expediente que rodea a “El Peli” también lo vincula, según las autoridades, con la privación ilegal de la libertad de personas, una acusación que lo coloca dentro de una estructura señalada por ejercer violencia y coacción en distintos puntos de la región.
La captura, de acuerdo con la información oficial, representa el aseguramiento de una pieza considerada relevante para el funcionamiento financiero y logístico del grupo. Golpear este tipo de eslabones busca limitar el flujo de recursos, abastecimiento y capacidad operativa de las células criminales.
El operativo se suma a las acciones que las fuerzas federales mantienen en Sinaloa para ubicar a personas identificadas como generadoras de violencia y avanzar contra las estructuras delictivas que mantienen presencia en la entidad.
Tras la detención, las autoridades federales señalaron que los operativos de vigilancia y reacción continuarán en el estado, mientras las investigaciones siguen su curso para determinar el alcance de las actividades atribuidas a los detenidos.
Redacción/LaPared