Por Sergio Ceyca
Hace algunos meses trascendió a nivel nacional que en la ciudad de Mazatlán, Sinaloa, existía un grupo de jóvenes que se ponían a ‘pistear’ con ciencia. No a tomar, como se podría decir generalmente sino con esta palabra que suele ser una forma norteña de llamar al hecho de beber alcohol en grupos.
En esta ocasión se celebra el segundo ‘Pisteando con ciencia’ en Culiacán, y en La Pared nos acercamos con Claudia Peraza Durán y Adreissa Páez, parte de la organización, para que nos hablaran de cómo nació la idea y qué resultados han obtenido en estos meses que han llevado el proyecto.
La Pared: Bueno, primero, ¿cómo nace el proyecto? Si me dices que en una pisteada me voy a reír
Adreissa: La idea no es tan original porque este programa existe en otras partes. Desde los noventas se hace en Europa bajo los nombres de Café científico y Bar de ciencia; antes había habido intentos en Mazatlán, pero no se mantuvieron. Quisimos organizar eventos alternativos para divulgar ciencia que no fuera la clásica conferencia y al mismo tiempo pensamos cómo sería llevar estos eventos a lugares más relajados. La verdad el café como que no se antoja tanto en Mazatlán por el calor y decidimos que el bar era un buen sitio. En lugar de hacerlo institucional nos pareció más prudente ir a la calle y buscar gente joven a los que les interesara esta actividad, entonces empezamos a pasar la voz en el ambiente académico, posgrados sobre todo, y las juntas para platicar sobre el proyecto ya eran en bares, quedábamos en uno para tomar una cerveza, y fue en esos lugares donde nació y dónde me encontré con gente que les interesó el proyecto y que formaron este colectivo de voluntarios. Empezamos este año; somos nuevos en esto.
Claudia: También me gustaría comentar que al estructurar el proyecto queríamos que tuviera nuestro toque norteño y cuando buscamos otras experiencias, hicimos un mapeo de otros proyectos y me encontré con ‘Ciencia en el bar’ del doctor Refugio Martínez, de San Luis, quien tiene doce años con su proyecto. Se portó muy amable para recibir una llamada, darme consejos, hacer coaching, y tomamos lo que más creímos que podría funcionar para crear nuestro propio alebrije para Mazatlán. Es interesante, por tanto, cómo llegamos al nombre porque buscábamos algo relajado, que no sonara académico, porque si creemos que la divulgación necesita tener una estrategia para los jóvenes; Adreissa ha comentado en diversas ocasiones que la oferta de divulgación científica suele ser para los niños o para adultos, entonces queríamos algo en medio que llamara la atención y que, al mismo tiempo, nos divirtiéramos. Para mí es un hobbie participar en esto –y aunque no nos pagan, le invertimos tiempo de nuestro trabajo y nuestros estudios– entonces queríamos aportar algo pero al mismo tiempo divertirnos y conocer más personas.
LP: ¿Y en que consiste cada una de las reuniones? ¿Tienen un tema central?
Adreissa: Eso depende. Nuestro primer conferencista fue el doctor Otoniel Carranza. Él trabaja en la Facultad de Ciencias del Mar (Facimar), de la UAS, y esto fue porque teníamos cercanía con él, sabíamos lo que trabajaba, estaba muy dispuesto, nos interesó su trabajo. Por lo pronto hemos solicitado el apoyo de gente local, del puerto, sabemos de gente interesada de otros estados pero, por desgracia, no tenemos los recursos para pagar viáticos. ¿Qué otras personas han asistido? Está el doctor David Delgado Esquivel, que nos habló sobre cuestiones básicas de astronomía en algún momento. No a todos se les facilita, para la mayoría es un reto muy grande, porque están acostumbrados a la academia, hablan frente a otros públicos con los que tienen que ser muy cuidadosos y mostrar muchas cifras, , deben ciudar las expresiones que usan para referirse a otros temas; entonces, intentar romper con eso es difícil. . Aunque también hemos tenido casos muy exitosos. Nosotros apreciamos mucho el esfuerzo y la valentía de quienes se animan. Yo creo que lo ideal sería que siempre nos divirtiéramos, pero sabemos que la ciencia no siempre es divertida, a veces suele ser complicada, pero en definitiva siempre es interesante si se sabe explicar o si uno sabe conectar con las personas y encontrar puntos en común. Nosotros intentamos dar una guía a los invitados, una serie de recomendaciones para hacer la charla más digerible, porque para ellos es difícil a veces dimensionar que hay conceptos que para ellos son básicos pero son desconocidos para el público del bar.
Claudia: Las reuniones se hacen una vez al mes. Esta ocasión será nuestro séptimo mes y sólo hemos parado en agosto: queremos que la gente se acuerde de que los eventos siempre serán el primer jueves de cada mes y citamos a una hora temprana, relativamente, en la que creemos que la gente ya salió de sus responsabilidades, como a las 7.30 de la tarde. Iniciamos con una actividad rompe hielo donde se le presenta como una persona más. Hacemos algunas dinámicas para que la gente no vea al investigador en un pedestal sino como un amigo más que les va a platicar de lo que ha hecho. La idea es que la gente se ría un poco y se relaje. Ya posteriormente el invitado da su charla y ésta es de treinta a cuarenta y cinco minutos. Luego hay un tiempo de preguntas y respuestas. Al final hay una parte interesante que es la pisteada: se acaba el evento y la gente se acerca a los investigadores a hacerle preguntas de manera personal; ha habido pisteadas en que el investigador se queda mucho tiempo platicando con personas con las que hizo click.
LP: ¿Qué temas han incluido? ¿También están abiertos a las ciencias sociales o sólo se concentran en las ciencias duras?
Claudia: Hemos querido que sean temas muy diversos para que no se cargue todo, por ejemplo, al área ambiental. Curiosamente los que iniciamos el colectivo estamos más cerca de las áreas biológicas. Pero Adreissa sugirió hablar de temas más variados: biología, astronomía, matemáticas, para que no luciera como que era el club de los biólogos. Eso me ha parecido bastante bueno: al mismo tiempo que estoy organizando el evento, aprendo muchas cosas. Por ejemplo, una de mis actividades principales es el contacto con los medios: a mí me toca redactar la información y cuando les pido a los investigadores datos interesantes para promocionar, he aprendido bastante. Algunos de los otros temas que hemos tenido: en febrero fue el tema de la ‘biorremedación’ en algunos drenajes con el ingeniero Otoniel; en marzo, calidad de playas con un especialista de playas en Mazatlán. En abril, astronomía con el doctor David Esquivel. Mayo, biomédica, sobre el robot Da Vinci. Junio, el tema de las fake news con una periodista reconocida de Mazatlán.
Adreissa: nos cuesta trabajo precisamente por la formación de la mayoría, pero intentamos abrir espacios para ciencias sociales y ciencias de la comunicación. Siempre platicamos sobre la pertinencia e interés de los temas, y la relevancia que pueda tener para el público sinaloense en el bar.
LP: ¿Algo que quisieran resaltar?
Claudia: Nos han llegado muchas solicitudes para replicar el evento de todas partes de la República. La idea ha trascendido. De los primeros fue Rafael Narcio, fue Culiacán, quien es un chico que estudió en Culiacán a quién le encantó la idea e inició el ‘Café con ciencia’. Tenemos un colectivo ahí que, de hecho, está iniciando un ‘Pisteando con Ciencia’ ahí, y el evento de los Antivacunas lo están organizando ellos; la idea es que en la próxima ocasión organicen su propio evento con su propia identidad culichi. También nos solicitaron información de Mérida, Quintana Roo, e incluso me acaban de llamar desde la Ciudad de México. Lo que más ha llamado la atención, creo, es el nombre que suena atrevido. Yo dudaba mucho porque lo encontraba un poco vulgar, pero creo que ha sido la clave para que a la gente le llame la atención, y también otro hecho de los más gratificante para mi es que gente que no le interesa para nada la ciencia se sienta interesado por los eventos; por ejemplo, que mi cuñado –que yo sé que no le interesa la ciencia para nada– vaya al evento porque le llamó la atención el nombre y que a partir eso, se interesen por los temas de las charlas. Muchos de mis contactos han ido y se la han pasado bien. Eso nos permite acceder a otros públicos que no tienen que ver con la academia tener contacto con algo que no sea futbol o las Kardashian, y con eso para mí ya se hizo algo a favor de ciencia.
© Las fotografías fueron cortesía de ‘Pisteando con ciencia’.


