La desaparición del sacerdote Clemente Morales Topete, ocurrida el sábado 24 de octubre en Culiacán, movilizó a integrantes de la comunidad católica, quienes acudieron a Palacio de Gobierno para exigir a las autoridades que intensifiquen su búsqueda y permitan su regreso sano y salvo.
Culiacán, Sin.— La fe se convirtió en una exigencia de justicia. Con veladoras encendidas, rosarios entre las manos y lágrimas de angustia, mujeres feligreses de la parroquia Cristo Resucitado se manifestaron este lunes en Palacio de Gobierno para exigir la localización con vida del sacerdote Clemente Morales Topete, de 67 años, desaparecido desde el pasado sábado en la capital sinaloense.
Las y los creyentes llegaron al recinto gubernamental para pedir la intervención de las autoridades estatales ante la incertidumbre que mantiene consternada a la comunidad religiosa de Culiacán.
En el patio central de Palacio de Gobierno, frente a un altar instalado con motivo del Día de Muertos, los asistentes colocaron veladoras, se arrodillaron y elevaron oraciones por el regreso del sacerdote, a quien describieron como un hombre cercano a la comunidad, dedicado durante décadas al servicio religioso.
La manifestación pacífica se convirtió en un llamado a las autoridades para que aceleren las investigaciones y esclarezcan qué ocurrió con el párroco después de que se perdió contacto con él la tarde del 24 de octubre.