El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, visitó el puerto para revisar el despliegue militar, mientras la violencia deja nuevos episodios que exhiben los desafíos de seguridad en uno de los principales destinos turísticos de Sinaloa.
Mazatlán, Sin.— La violencia vuelve a sacudir a Mazatlán. Mientras el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, supervisó este martes las operaciones de las fuerzas federales en el puerto, una cabeza humana fue localizada en una hielera en las instalaciones del Palacio Municipal, un hecho que provocó la movilización de corporaciones de seguridad.
El hallazgo ocurrió durante las primeras horas del día, en las inmediaciones de la oficina de Ingresos del Ayuntamiento, donde también fue localizado un mensaje cuyo contenido no había sido revelado por las autoridades.
El episodio representa un nuevo golpe a la percepción de seguridad en el puerto, donde la violencia ha escalado en medio de la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa. Los homicidios, ataques armados y otros hechos delictivos han obligado a reforzar la presencia de las fuerzas federales en el municipio.
Uno de los episodios más graves ocurrió el pasado 8 de octubre en el centro penitenciario El Castillo, donde una riña dejó nueve internos y un niño de dos años muertos, además de 16 personas lesionadas. Días después, otro enfrentamiento dentro del penal dejó dos fallecidos más.
En este contexto, el general Trevilla Trejo realizó una visita de supervisión a las tropas de la jurisdicción de la III Región Militar, con sede en Mazatlán. De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, el objetivo fue verificar las condiciones en las que operan el Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, además de revisar el despliegue operativo y sostener reuniones con mandos territoriales.
La dependencia señaló que los encuentros buscan evaluar e impulsar las acciones y estrategias destinadas a preservar la seguridad de la población sinaloense. Sin embargo, la visita ocurre en medio de cuestionamientos sobre la capacidad de las corporaciones para contener la violencia que afecta al puerto.
La presencia militar no es nueva. En septiembre, autoridades federales informaron sobre operativos en Mazatlán que derivaron en detenciones y aseguramientos de armas, municiones y otros objetos vinculados con actividades delictivas. Pese a estos despliegues, las autoridades municipales reconocieron a finales de ese mes un repunte de homicidios durante un fin de semana.