Breve Intervalo
Por Rafael Báez
Una frase de Sergio Sarmiento dice que: “Se debe aprender a ser demócrata, a discutir con inteligencia y con dureza, pero con respeto a aquellos que piensan distinto”. Es cierto, hay que recordar que la política es de tiempo y circunstancias, de forma y de fondo, también es traición y conveniencia, sin embargo en la actualidad está de moda que la práctica de la política es de guerra sucia, de lodo, de irse hasta la yugular del contrario sin importar si con eso se ocasiona un daño colateral; algunas veces difamando pero desgraciadamente otras, diciendo la verdad.
¿Por qué esta introducción? Pues sucede que la guerra sucia que se ha estado utilizando en contra de algunos aspirantes a la gubernatura es similar a la que están asumiendo algunos actores en la Sección 27 del SNTE previo al Congreso Extraordinario a realizarse los días 16 y 17 de diciembre de 2015 en Culiacán, donde se elegirá al nuevo Comité Ejecutivo y al secretario general que sustituirá a Salomé Rodríguez Manjarrez.
La cuestión es ¿quién será electo cómo el nuevo mesías?, ¿quién de los ex secretarios generales tendrá la calidad moral para negociar en el Congreso? Feliciano García Peraza?, ¿José Mendívil Zazueta?, ¿José Jaime Barrón Fonseca?, ¿Bernardo Vega Carlos?, ¿Crecenciano Espericueta Rodríguez?, ¿Jaime Quiñónez Muñoz?, ¿Salomé Rodríguez Manjarrez?, incluido el propio Delegado Especial, Jorge Miguel Cota Katzenstein, quien lleva 8 meses aproximadamente como tal.
¿Pero qué se rumora en los corillos magisteriales? Que esta guerra sucia donde subieron a Youtube conversaciones, presuntamente del ex secretario general Feliciano García Peraza y de Joaquín Murillo, aspirante a la dirigencia, denostando al jefe de la misma corriente política a la que pertenecen, concretamente Jaime Quiñónez Muñoz, donde se habla de corrupción, malos manejos, enriquecimiento ilícito, etcétera.
Pero lo que derramó la gota del vaso de agua fue la increíble desvergüenza y cinismo de Salomé Rodríguez, de quien dicen los maestros, que con su actuación rebasó a Jaime Quiñónez. Que lo más correcto es que se inicie una investigación a los ex secretarios generales en mención para comprobar su inocencia o culpabilidad en el manejo de los dineros durante sus periodos seccionales y de demostrarse su involucramiento mal habido de los recursos de los trabajadores de la educación, la Dirección Nacional a través de su órgano de gobierno, presentar la acción jurídica correspondiente, con transparencia y exigir la aplicación de la ley apegada a derecho.
En cuanto al desarrollo del Congreso, hay elementos para manifestar que los grupos en dos frentes van con todo, donde reflejarán su fortaleza o debilidad, posiblemente en un ambiente hostil y haber como termina, pero lo más saludable es que predomine el diálogo y la tolerancia, privilegiando la negociación y un congreso a la altura de los maestros.
Con Félix Pérez Villegas finalizó la era vanguardista iniciando la era de Elba Esther Gordillo Morales, misma que termina con Salomé Rodríguez Manjarrez. ¿Entonces qué sigue? de veras Juan Díaz de la Torres, dirigente máximo del SNTE ¿quiere un relevo o un entreveramiento generacional?
Lo ineludible es que el próximo secretario general (hombre o mujer), llevará a cuestas una enorme responsabilidad, un gran reto para rescatar el origen plural, la imagen sindical y profesional de un gremio tan importante en otrora de los más respetados y la credibilidad, hoy lamentablemente anclado por sus dirigentes en una profunda corrupción; ojalá no sé equivoquen por el bien de todos. La sección 27 tiene la urgente necesidad de superar el “síndrome bonsái” que viene arrastrando históricamente, por lo pronto la moneda está en el aire.
