Culiacán, Sin.- El ataque armado registrado este domingo en la capital de Sinaloa cobró la vida del músico y cantante Adán Rodríguez, provocando consternación en el medio del espectáculo regional.
El atentado ocurrió durante el transcurso de este domingo en la cochera de una vivienda ubicada en el fraccionamiento Stanza Cantabria, específicamente sobre la calle Breñavieja, casi esquina con Ampuero, en el sector norte de la ciudad.
Rodríguez poseía una trayectoria consolidada en la música norteña, destacando principalmente por su ejecución del bajo sexto y su voz. Su etapa de mayor proyección artística la vivió como miembro de Los Nuevos Rebeldes, una agrupación emblemática de Culiacán con más de 25 años de historia.
Durante su permanencia en el grupo, participó en grabaciones de estudio y presentaciones a gran escala, posicionándose como una de las figuras jóvenes activas del género en el estado.
El músico había concluido su etapa con dicha agrupación el pasado 5 de febrero con el fin de iniciar un proyecto en solitario.
Precisamente en esta nueva faceta, el artista se encontraba promocionando su más reciente sencillo titulado “Positivo”, tema que marcaba el inicio de su carrera independiente.
De acuerdo con las primeras indagatorias, el ataque ocurrió poco después de que el cantante arribara a la ciudad.
La escena tras el atentado reflejó momentos de profunda desesperación, ya que al momento del crimen el músico se encontraba acompañado por su familia.
En el lugar, acordonado por una cinta amarilla de precaución, se observaba el cuerpo de la víctima tendido sobre la banqueta, a las afueras de un domicilio. Junto a él, dos mujeres —visiblemente conmocionadas y en crisis nerviosa— permanecían en el sitio; una de ellas se encontraba de rodillas en el suelo abrazando y sosteniendo el cuerpo inerte del cantante, mientras la otra permanecía de pie a unos pasos, asimilando la tragedia bajo la mirada de las autoridades que resguardaban el perímetro.
El lugar fue fuertemente custodiado por elementos policiales y efectivos de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, quienes se encargaron de realizar el peritaje correspondiente, asegurar los indicios balísticos y ordenar el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense para continuar con las investigaciones que dicta la ley.
La zona del crimen no es ajena a la actividad policial reciente. El ataque ocurrió justo a espaldas de la privada Río Híjar, el mismo punto donde apenas unos días atrás las fuerzas federales habían sitiado y asegurado un inmueble que escondía municiones de grueso calibre .50, dosis de marihuana y un artefacto explosivo.
Mientras los peritos de la Fiscalía General del Estado recogían los casquillos percutidos y el Servicio Médico Forense realizaba el traslado del cuerpo, los vecinos observaban tras el acordonamiento, con la incertidumbre de si este violento episodio es una secuela directa de la reciente intervención federal en el sector.
Redacción/LaPared