Culiacán, Sin.- El director del IMSS, Marco Antonio Padilla evadió contestar preguntas de la prensa sobre el caso documentado de 13 reién nacidos que pudieron haber muerto a causa de una supuesta bacteria, tras reunirse en privado por más de seis horas con autoridades de la PGJE Sinaloa.
Ante la insistencia de los reporteros para obtener alguna respuesta por parte del funcionario, Marco Antonio prefirió guardar silencio y salir rápidamente de donde se efectuó la reunión, solo se limito a responder que será el área de prensa de la dependencia quien de detalles sobre el caso.
Fue alrededor de las diez de la mañana de este viernes cuando ingresó a la fiscalía y fue interrogado por el subprocurador de justicia, Martín Robles Armenta pues en estos días suman ya 11 denuncias penales en contra de la institución por el fallecimiento de los infantes.
Con la prisa de huir de los medios de comunicación que intentaban obtener una declaración, el funcionario azotó la puerta de la unidad prensando la mano de un reportero de un periódico local.
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