Culiacán, Sin.-Tras el fallo de este jueves donde los sinaloenses agotaron todas las vías legales en los tribunales en Malasia para no ser ejecutados terminó, no así la esperanza del padre quien reza y pide la intervención del gobierno federal para que traigan de vuelta a sus hijos.
Don Héctor González Ríos quien es el progenitor de José Regino, Luis y Simón como cualquier día salió muy temprano este jueves a su ladrillera a trabajar. Ahí estaba sentado sobre una silla de madera cuando lo abordamos ya que la vivienda se encuentra sola desde hace dos días constataron los vecinos de los González Villarreal.
Don Héctor tiene 72 años, tiene problemas para escuchar y lleva más de 40 años trabajando en la ladrillera que ha sido el negocio que les ha dado alimento y un hogar para vivir.
Relata que su vivienda se encuentra abandonada porque su esposa, la señora Carmen Villarreal se encuentra enferma, pues hace quince días se enfrentó a una cirugía para amputarle una pierna. Las mortificaciones desde hace siete años que sus hijos salieron a buscar una mejor vida, han ido mermando su salud.
“Dijeron que su dedo no tenía remedio que tenian que mochárselo y se lo mocharon y a los días le empezó a doler la pierna porque no le circulaba la sangre y no hubo más remedio que mocharle la pierna. Le dijeron que no va a tener fuerza en la rodilla, entonces para adaptarle con el tiempo una pata de palo.
Todos los males le vienen por el problema de los plebes y ahí está batallando”, añadió el padre de los condenados a la horca.
Reitera que tiene fe en que Dios va a frenar la ejecución de José Regino, Luis y Simón, les pide que no pierdan las esperanzas.
“Ojalá que no pierdan la esperanza y que sigan con la fe de Dios por que por medio de él van a salir adelante todo bien”, expresó mientras clavaba la vista al cielo.
Don Héctor, dice que anoche recibieron la mala noticia a través del periodista Victor Hugo Michel quien ha sido quien les ha comunicado los ultimos meses la situación del proceso judicial.
“La realidad no tenemos una información exacta de que es lo va a suceder porque en el periódico dicen que están en la misma terquedad de la condena y anoche vimos que están en platicas las gentes allá haber que se puede hacer si los perdonan, lo que pasaba anoche es lo que Victor Hugo nos avisaba, es lo ùnico que sabemos”, expresó.
El padre de los tres sinaloenses dice que sólo les queda esperar las noticias que su hija Alejandrina traiga a su regreso de Malasia, pues ella junto con su nuera viajaron al país asíatico a presenciar la audiencia, a la que acudieron por apoyo del gobierno federal.
Además solicita la intervención del gobierno federal para que impidan que por la “terquedad” de los jueces sean llevados a la horca.
“Desearía mucho que sí realmente hubiera alguna autoridad federal o que tenga esa capacidad que intervengan en Malasia con esos jueces que están en la terquedad de aplicar la pena de muerte. Ojalá y Dios quiera tuvieran esa conciencia de que ayuden a esos pobres muchachos”, enfatizó.
Los tres mexicanos fueron sentenciados en marzo de 2012, y su condena fue ratificada al día siguiente por un tribunal de apelación.
Con el fallo de este jueves, los mexicanos agotaron normalmente sus vías legales en los tribunales. Pero su abogado Hisyam Teh Poh Teik dijo que iba a pedir una revisión judicial del caso a la Corte Federal.
En tanto el gobierno mexicano, a través de la cancillería, deploró la decisión, y reiteró su rechazo a la pena de muerte y su apoyo a sus conciudadanos.
“El gobierno de México lamenta la decisión de aplicar la pena de muerte, respetando siempre la legislación interna [de los países], en este caso de Malasia”, indicó la cancillería.
“Reiteramos el compromiso del gobierno federal en la protección de los mexicanos en el exterior que enfrenten un proceso penal, sin prejuzgar su culpabilidad o inocencia”, agregó.
Así, México contrató a un abogado consultor y a otro especialista en asuntos penales para que apoyaran a la defensa de los Villarreal.
En un comunicado, la cancillería afirmó esperar “que la sentencia no se ejecute de inmediato”.
Si no prosperara la solicitud de revisión judicial, los abogados podrían todavía pedir el indulto real, que solo se concede en rarísimas ocasiones.
Además de argumentar que los hermanos eran limpiadores inocentes, la defensa alegó que había habido problemas con las drogas incautadas como pruebas.
Pero el juez estimó, por el contrario, que “no hubo ruptura en la cadena de las pruebas”.
La fiscal, K. Mangaiarkarasi, argumentó que en la fábrica del estado meridional de Johor sólo estaban los cinco acusados cuando se produjo la redada policial, y que estos tenían restos de metanfetamina de cristal en la ropa.
Malasia tiene más de 900 personas esperando su hora en los corredores de la muerte, según datos revelados el año pasado por el gobierno.
Amnistía Internacional ha dicho que más del 70% de estas condenas a la pena capital son por tráfico de drogas.
Las ejecuciones, sin embargo, son escasas. Amnistía señaló este mes que en 2014 hubo dos ajusticiamientos en Malasia, donde el gobierno no divulga información sobre el tema.
Cynthia Valdez/La Pared

