Redacción
Con la selección de 18 agrupaciones, divididas en tres categorías, el Gobierno del Estado de Sinaloa a través del Instituto Sinaloense de Cultura y su Dirección de Programación Artística dio a conocer los resultados de la convocatoria emitida a las bandas de rock de la entidad, las cuales participarán en las Jornadas de Rock Sinaloa 2020, a realizarse del 11 al 15 de noviembre en Los Mochis, Culiacán y Mazatlán.
Sin embargo, miembros de la escena local de Culiacán y Mazatlán denunciaron irregularidades en las bandas que fueron seleccionadas ya que, en varios casos, las bandas seleccionadas para la primera categoría y la segunda, tenían activas más años de los que originalmente se solicitaron en la convocatoria.
De acuerdo con el acta del jurado, se recibieron 45 propuestas, de las cuales una no procedió por no cubrir satisfactoriamente los requisitos. Los 44 proyectos restantes se agruparon de la siguiente manera: 14 propuestas de Mazatlán, una de Escuinapa, 7 de Los Mochis, una de Salvador Alvarado, una de Topolobampo y 21 de Culiacán.
Un miembro externo del jurado externo que hizo la selección (el cual estuvo formado por personal del ISIC y ajenos) informó que los criterios para otorgar los estímulos en tres categorías se basaron en la trayectoria a través de los años de fundación de cada grupo, calidad interpretativa y originalidad de la propuesta, por lo que resolvieron de manera conjunta, otorgar los incentivos a los siguientes proyectos.
De la zona norte se eligieron a los grupos Mochis Bendito (de Los Mochis) y Mangle (de Topolobampo) con estímulos por 10 mil pesos para cada uno; Mames Vincent e Inerte (de Los Mochis) por 20 mil pesos para cada uno, así como Mitzé Maíz (de Salvador Alvarado) y Denmeins (de Los Mochis), por 30 mil pesos para cada banda.
De la zona centro, fueron seleccionados Last Breath y Coco con estímulos de 10 mil pesos por agrupación; Vaquero Kamizake y Calavera por 20 mil para cada banda, y Un Triángulo y Rotten Mutilation por 30 mil pesos para cada uno. Todos originarios de Culiacán.
Asimismo, de la zona sur participarán Afasia y Alets Malafama Band, con 10 mil pesos de estímulos para cada uno; La regadera eléctrica y Xylvia, con 20 mil pesos por agrupación, así como Haikú y Piedras Muertas, con un apoyo de 30 mil pesos para cada grupo (todos son de Mazatlán, excepto Haikú, que es originario de Escuinapa).
Las quejas
Diversos usuarios de Facebook, principalmente miembros del grupo de facebook Culichi Rock Army, aunque no del colectivo, realizaron ayer por la noche diversas publicaciones sobre el tema, en las que atacaban a las bandas seleccionadas por no cumplir los requisitos puestos en la convocatoria pública.
En Culiacán, la banda Coco fue creada hace más de 6 años, y recibieron el apoyo de la primera categoría para bandas de reciente creación por 10 mil pesos como si tuvieran de 0 a 3 años de creación, dejando de lado a otras bandas que van empezando. Pasó lo mismo en Mazatlán con la banda Afasia.
En la siguiente categoría, que era para otorgar apoyos de 20 mil pesos a bandas que tengan entre 3 y 5 años, en Culiacán se le otorgó el apoyo a Vaquero Kamikaze, que es una banda que cuenta con una trayectoria de más de 7 años; y en Mazatlán, a las bandas Xylvia y La Regadera Eléctrica Music, bandas que tienen más de 6 años de actividad.
También se compartieron los gráficos y flayers que evidencian las trayectorias de las bandas mencionadas.
Al mismo tiempo, diversos integrantes de bandas de Culiacán y Mazatlán levantaron su inconformidad por dicha situación. Los siguientes son algunos pero tanto en las publicaciones del Culichi Rock Army, como en sus cuentas personas, muchísimos miembros del gremio se han inconformado.
De parte de la institución
Por su parte, Papik Ramirez Bernal, director del Instituto Sinaloense de Cultura, declaró ante La Pared que siempre es difícil ejercer criterios con relación a una selección ya que siempre habrá algo de arbitrariedad.
“Aquí tiene mucho que ver la percepción estética artista, musical, que tenga el jurado. En este caso se pusieron dos criterios: la antigüedad y la calidad. En base a esos dos criterios se distribuyeron los presupuestos”, argumentó.
Puntualizó que para el Instituto Sinaloense de Cultura fue una situación difícil destinar el presupuesto únicamente para bandas locales, ya que el andamiaje legal de la Secretaria de Cultura, que puso una parte del presupuesto, no permite el asistencialismo en materia de subvención de la comunidad artística.
Por ende, el apoyo que se ofreció ocurrió a través de contratos que permiten un pago por anticipado, el cual se está haciendo antes de las presentaciones, el cual es inusual. Esto se realizó con el ánimo de poder asistir es que decidimos dejarlo todo a nivel local y apoyar al mayor número de bandas posibles.
“Hubo grupos que quedaron fuera porque tenían vínculos laborales con el instituto. Hubo personas afectadas por razones expresas en la convocatoria. Y está el factor humano en el sentido de que cualquier grupo de personas que tenga decidir por los demás, pondrá un juicio personal. Yo siempre he respetado las decisiones de las personas en las que me apoyo para que ejerzan una opinión. Un criterio es más arbitrario que el otro. El Instituto siempre ha respetado la decisión de los jurados y ha entrado los beneficios”, argumentó Ramírez Bernal.
Los jurados fueron parte de un Comité de Contraloría Social (CCS) que se integró el 11 con el objetivo de que las Jornadas se realizaran conforme a la normatividad requerida legalmente. Ello, en cumplimiento a los lineamientos para la promoción y operación de la Contraloría Social, en los Programas Federales de Desarrollo Social y su guía operativa. En este participaron mujeres y hombres beneficiarios del programa federal Jornadas de Rock Sinaloa 2020, y no podrán participar trabajadores adscritos, personal remunerado, proveedores, empleados o vinculados al Instituto Sinaloense de Cultura.
La convocatoria Jornadas de Rock Sinaloa 2020 fue lanzada por el ISIC con recursos federales a través del Programa de Apoyos a la Cultura en su vertiente Apoyos a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC), y el objetivo es reanudar la actividad artística en el estado de Sinaloa y brindar un apoyo económico a los jóvenes músicos del ámbito del rock para enfrentar la contingencia sanitaria que se vive actualmente por el Covid-19.








