Navolato, Sin.- La búsqueda terminó en un río de sombra. Tras tres días de pegar fichas de localización y pedir ayuda en redes, la familia de Ángel Rafael Ríos García confirmó este miércoles lo que temían: el joven de 28 años murió ahogado dentro de un dren en la sindicatura de La Palma, el mismo domingo que salió de su casa.
Aquella mañana, cerca de las 8:50, Ángel Rafael vestía un short azul con franjas naranjas cuando subió a la camioneta de unos amigos en el fraccionamiento Nueva Galicia, al sur de Culiacán. El plan era sencillo: ir al panteón de La Palma a llevar flores o recordar a un conocido que ya se había ido.
Pero de regreso, sobre el camino hacia la carretera La Palma-Santa Fe, la camioneta se descontroló y fue a dar al fondo del canal.
Los acompañantes lograron salir a la superficie y ponerse a salvo; Ángel Rafael no corrió la misma suerte y quedó atrapado en la cabina.
Mientras los bomberos rescataban el cuerpo y la Fiscalía lo ingresaba al forense como desconocido, su familia, sin saber del accidente, activaba la ficha RZC-0776-2026 de la Comisión Estatal de Búsqueda, confiando en que su lunar en el cuello ayudara a que alguien lo reconociera en las calles.
Fue el murmullo de los mismos conocidos de los sobrevivientes lo que finalmente llevó a los parientes hasta el Semefo.
Ahí, este miércoles, la identificación de los restos le puso fin a la incertidumbre, mientras las autoridades investigan cómo ocurrió la volcadura.
Redacción/LaPared