Ciudad de México.-La Fiscalía General de Jalisco confirmó este martes lo que LA PARED había adelantado: que uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, fue levantado junto con un grupo de hombres, aunque la primera versión adelantada señalaba que la lista también figuraba su hermano Iván Archivaldo.
De acuerdo con las declaraciones publicadas por sinembargo.mx, se logró establecer que El Alfredillo era quien se encontraba en el restaurante La Leche de Puerto Vallarta la madrugada del lunes pasado.
En un principio se creía que el secuestrado era Iván Archivaldo. Incluso se mencionó, entre expertos en seguridad, que también Jesús Alfredo estaba entre los secuestrados, es decir, que eran dos hijos de “El Chapo”.
El Fiscal detalló que a partir de las indagatorias se ha logrado identificar a cuatro de las seis personas plagiadas: Juan Daniel Calva Tapia, de 53 años, Victor Galván Leña, de 46 años; Josías Nahuali Rábago, de aproximadamente 35 años, y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, de 29 años.
“Jesús Alfredo Guzmán es hijo de Joaquín Guzmán Loera, así se ha acreditado de lo que se ha localizado de los vehículos y lo que se conjuntó con las diversas agencias de seguridad”, explicó funcionario.
De acuerdo con la versión del Fiscal, los sujetos armados abordaron a un total de 16 personas en el bar la “La Leche” y sustrajeron a las seis personas. Y sostuvo que, de acuerdo con los vídeos analizados, el comando huyó hacía el sur.
“Queremos precisar que las investigaciones siguen y en estos momento se siguen realizando diligencias y dictámenes periciales y seguimos trabajando en coordinación con las agencias federales”.
Además aseguró que ya cuentan con la identificación de algunos de los sujetos que perpetraron el plagio: “la investigación nos han conducido a la muy avanzada identificación de algunos de los sujetos que perpetraron esta acción y sus vínculos nos llevan a afirmar que pertenecen a este grupo delictivo”
El secuestro, sin un disparo, ha levantado muchas preguntas. Los líderes del narcotráfico por lo regular están armados fuertemente y en guardia. No se desplazan sin antes asegurar sus rutas y no entran a algún lugar sin tener alternativas de escape. Esas reglas, construidas durante años por el crimen organizado, les permiten sobrevivir.
No es claro, entonces, cómo fue que el grupo criminal pudo llevarse al hijo de una familia que, se supone, tiene gran poder.
El levantón
Ayer la fiscalía de Jalisco reportó el secuestro de seis presuntos miembros de un cártel en Puerto Vallarta, aunque en un primer momento se informó de al menos diez retenidos.
“Hasta el momento, fueron seis personas privadas de la libertad en Puerto Vallarta, participando en este hecho siete sujetos”, señaló el fiscal del Jalisco, Eduardo Almaguer, en su cuenta de Twitter.
Tras corregir la cifra, Almaguer indicó que entre los secuestrados se habían “detectado identidades falsas” y sostuvo que los “levantados” por el comando armado no eran turistas, como se creyó al principio, sino “personas vinculadas a un grupo delictivo, lo podemos asumir de manera clara”.
En entrevista con Milenio Televisión, el fiscal detalló que las personas secuestradas son presuntos miembros del peligroso Cártel de Sinaloa y que, hasta el momento, nadie ha presentado una denuncia por los hechos.
A partir de cinco autos de lujo que quedaron abandonados fuera del restaurante, presumiblemente de los secuestrados, la Policía pudo deducir que las víctimas eran de los estados de Sinaloa, Nayarit y de Jalisco.
Atribuyó los hechos a un conflicto entre grupos del crimen organizado.
Jalisco ha sido durante décadas foco de actividad de organizaciones criminales. En la actualidad es el centro de operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que surgió en 2010 como una célula del cártel de Sinaloa y tiene presencia en al menos siete estados más y en la Ciudad de México.
El CJNG ha realizado numerosos ataques contra las fuerzas federales, como una emboscada del 19 de marzo del año pasado en la que murieron cinco miembros de la Policía Federal y dos civiles en el municipio de Ocotlán.
El ataque en Ocotlán marcó el inicio de una escalada de violencia en Jalisco atribuida a esa agrupación delictiva.
El Gobierno federal puso en marcha desde el 1 de mayo de 2015 un amplio despliegue de soldados y policías en Jalisco para detener a los líderes del grupo, encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes “el Mencho”, considerado uno de los criminales más peligrosos del país.
En respuesta a esta acción, presuntos miembros del CJNG derribaron un helicóptero castrense ese mismo día, un ataque en que murieron nueve militares.
Este grupo criminal se disputa Jalisco con el cártel La Resistencia, vinculado con los Zetas. De hecho, en un principio los miembros del CJNG se hacían llamar “los Matazetas”.
A su vez, los Zetas es un grupo integrado por desertores del Ejército en 1999 que surgió como brazo armado del cártel del Golfo, del que se separaron en 2010.
Desde entonces han protagonizado algunos de los episodios de violencia más cruentos del país, entre ellos la matanza de 72 migrantes, la mayoría centroamericanos, ocurrida en agosto de 2010 en el municipio de San Fernando, estado nororiental de Tamaulipas.
Con información de sinembargo.mx