Las nuevas tecnologías invaden a la institución educativa sinaloense
Cynthia Valdez
Diversos eventos del día con día no ayudan a mostrar lo que en Sinaloa se hace bien. Este no es un tema de discurso ni de visión desde el gobierno sino percepción de que a veces, se pierden de vista las cosas positivas y logros que la sociedad del estado logra.
En el tema educativo, como buen ejemplo, no todo son sombras. Hay avances que debieran resaltarse, logros que deben mostrarse para poder así dar certidumbre sobre lo que se hace y cómo se hace.
El Colegio de Bachilleres es buen ejemplo de que no todo es mencionar conflictos, disputas o rezagos a causa de cuestiones presupuestales. “Los COBAES”, recién declaró el secretario de Educación del estado, Gómer Monárrez González, “son líderes en los planes de calidad”. Y lo dijo teniendo buenas noticias en mano.
A partir de este 2016, está implementando el llamado Modelo Educativo Dinámico que no es sino montar a la institución en las nuevas corrientes tecnológicas para así conducir tanto a maestros, alumnos y padres de familia, a un proyecto del cual todos sean copartícipes.
Los proyectos
En el caso de los alumnos (COBAES absorbe a poco más de 35 mil jóvenes en todo el estado) la intención es reflexionen, se replanteen, que construyan, que hagan temáticas, que se cuestionen, que hagan sus hipótesis, que establezcan métodos científicos. Esto es, que se hagan parte efectiva del proceso educativo y que no solamente sean receptores en automático de lo que se les ofrece.
La directora de COBAES, Hilda Rosario Báez Sañudo, lo explica de esta manera:
“Buscamos que podamos trabajar en un modelo donde el joven aprenda, pero haciendo las cosas, no tanto escuchando, entre más hablan, el joven menos aprende, sino que por eso le llamamos dinámica, es a través de muchos ejercicios”.
El llamado MED está apoyado en herramientas tecnológicas que logran además, que estudiar se aleja de métodos tradicionales. Incluso, se ha habilitado una plataforma en donde los bachilleres podrán revisar los contenidos de las diferentes asignaturas a través de una aplicación móvil.
“Parte medular de este proyecto”, dice la directora académica de la institución, doctora Lydia María López Barraza, “es tomar como soporte a las Tecnologías de la Información y Comunicación, ponerlas al servicio del proceso enseñanza-aprendizaje y que éste a su vez, sea entendido por el alumno como algo útilmente divertido”.
Elemento central también lo es que COABES logró pasar de los libros de texto físicos a una Plataforma Educativa Integral (PEI), que ha ido evolucionando y que puede consultarse en una aplicación, además de que en forma paralela se trabajó en la adquisición y la adecuación de espacios en planteles para su consulta.
Se entiende entonces que el Modelo permite aprovechar la competencia digital que ya poseen los estudiantes, al ser la de hoy “una generación digital”, donde en su tiempo libre navegan por la Internet, hacen uso de redes sociales y el teléfono celular es una herramienta primaria.
¿Puede ser posible en Sinaloa? ¿Se puede pensar en proyectos que como éste, suenen a que son “de primer mundo”?
Más vale creerlo. Lo importante es que como muchas otras cosas, lo que COABES realiza y avanza quede a salvo de los vaivenes sexenales y a los sempiternos apetitos que malamente provocan que a cada cambio de gobierno, todo se debe reinventar.