Miércoles 24 de Mayo de 2023.
Escuinapa, Sinaloa. México.
A Rubén Rocha Moya
Gobernador del Estado de Sinaloa
Desde el lejano sur del estado que gobierna, se escribe esta breve carta describiendo la situación que como escuela primaria vivimos desde octubre del año pasado hasta la fecha, sin una solución de los distintos niveles educativos que funcionan en Sinaloa.
En el 2018, una vez ganadas las elecciones, se prometió hacer respetar la ley, sobre todo que ese ente llamado pueblo sería los primeros en ser escuchados y atendidos de acuerdo a sus demandas y necesidades.
El 23 de septiembre anticipamos a Graciela Domínguez Nava, titular de la SEPyC, el ambiente degradado en el que trabajábamos, llegando a un punto de no retorno. Necesaria era su atención al caso, no hubo respuestas.
El día miércoles 5 de octubre la mayoría del colectivo docente, junto con los conserjes, decidimos tomar la escuela “Profr. José G. Gutiérrez” ante los sistemáticos acosos que padecemos como docentes, ya que la función de autoridad aquí se utiliza para imponer una lógica más allá de las normas establecidas, aplastando así los principios de la democracia y la inclusión en la toma de decisiones.
Graciela Grijalva, quien antes fungía como directora de Primaria Estatales, propuso una salida mediante el diálogo, como movimiento asistió una comitiva, expusimos el caso, entregamos expediente, testimonios, firmas, todo lo necesario para darle soporte a nuestra petición como justa.
Nosotros propusimos las destituciones de la directora y subdirectora, en ambas, la manera de conducirse con el personal docente y de intendencia, dejaba lastre de abuso de autoridad. Previo al diálogo con Grijalva y la toma de la escuela, dialogamos con la directora María Teresa Robles Ochoa, frente a la representación sindical, la supervisora y jefa de sector, negó rotundamente lo que demandábamos que era respeto nuestra persona. Ante los oídos sordos de nuestra autoridad inmediata decidimos buscar otros espacios donde pudiese resolver el conflicto, ninguna tuvo capacidad de hacerlo, y ahora vemos que tampoco la Secretaría la tiene. ¿Qué caminos les dejan a los docentes donde existen conflictos laborales? Quienes están para atender y resolver, sólo atienden, no resuelven.
Del 5 de octubre hasta finales de mayo han transcurrido siete largos meses y la SEPyC no ha podido dar un fallo al respecto, han venido en tres ocasiones a tomar las mismas declaraciones y nomás no avanza el proceso de una investigación mal enfocada, le falta campo, hechos concretos. Han prolongado la solución a un problema que es bastante sencillo, si nosotros como colectivo demandamos que hay acoso laboral, debe verificarse si tal acoso se ha presentado o son invenciones, hasta el momento nadie ha desestimado la demanda.
En el 2018 se dijo que se transformaría el país, y que la corrupción, así como la violencia institucional serían prácticas del museo sobre el pasado. Lo vivido con los distintos niveles educativos nos dan elementos para firmar que, en la organización y relación en las escuelas, nada ha cambiado, la política está por encima de los objetivos educativos.
Hemos vivido siete meses de hostigamiento de las autoridades inmediatas, donde la supervisora María de Jesús Moreno Santos y la Jefa de Sector, Claudia Cano Uribe, han abusado de sus funciones. En lugar de mediar, emprendieron una campaña de desprestigio, limitaciones, vigilancia estricta, vilipendiados, ofendidos. Si con ese énfasis se enfocaran en la alfabetización de la niñez y gestionaran la mejora de los espacios educativos, quizá no estaríamos hablando de estos asuntos, pero no es la calidad e inclusión educativas lo que les interesa, sino el aspirar a puestos estructurales.
Mientras la Jefa de lo contencioso Lighding Jeovana Palazuelos Aguilar sigue sin dar a conocer el fallo, ignoramos las razones si ya el proyecto se le envió desde meses atrás, en nuestra escuela se levanta acta de hechos a diestra y siniestra, si vas al baño, si vas al médico, y el absurdo, si llevas a una alumna a su casa. Padecemos la discriminación de ser juzgados por lo que a otros decentes les es permitido. No estamos diciendo que no cumplimos, tampoco que la escuela está en bajo nivel educativo, donde no se cumple ni hay nivel educativo no hay problemas. Hay problemas donde los docentes señalan los vicios y costumbres que han sofocado la educación en Sinaloa.
En este tiempo donde levantamos nuestra demanda del abuso que hacen de sus funciones las autoridades inmediatas, hemos informado también de la corrupción que hay en la zona. Se siguen utilizando las escuelas como negocio donde las autoridades extraen recursos ilícitamente, y los cambios de adscripción sin tomar en cuenta los resultados de USICAMM.
Cuando un docente “viola” el reglamente, rápidamente se le hace un acta de extrañamiento, cuando son las mismas autoridades administrativas y sindicales quienes las realizan no hay absolutamente nada, sólo complicidad. Arriba todo está permitido, abajo nada. Las mismas razones que motivaron el despido de algunas autoridades meses atrás, siguen presentándose sin consecuencia alguna.
Pedimos atentamente señor Gobernador su intervención en la resolución del conflicto de acoso laboral que no ha cesado en siete largos meses, si las autoridades educativas no están para resolver problemas en los centros laborales, entonces, ¿cuál es su función?
Queremos que se dé a conocer el fallo que la profesora Gladis Cárdenas Gastelum y la Jefa de lo contencioso Lighding Jeovana Palazuelos Aguilar prometió dar a conocer a los padres en un lapso de diez días, ya pasaron casi tres meses y no se cumple la palabra. No estamos pidiendo nada fuera de lo que se ha prometido en estas administraciones: justicia y respeto a los trabajadores de la educación. Nuestro conflicto es uno de tantos que hay en todo Sinaloa, si hemos resistido con firmeza es porque nos organizamos cabalmente y nos motiva la convicción de justicia para el trabajador educativo.
Docentes de la escuela primaria estatal “Profr. José G. Gutiérrez”, turno matutino, clave: 25EPRO260R. Zona 010. Sector VII. Escuinapa, Sinaloa. México.