Málaga / Quito / Ciudad de México.-La Policía Nacional española detuvo este domingo en Málaga a Wilmer Geovanny Chavarría Barre, alias “El Pipo”, considerado el máximo jefe del grupo criminal Los Lobos, una de las organizaciones más violentas y expansivas de Ecuador. El capo, prófugo desde 2020 y responsable de una oleada de atentados en Guayaquil, había logrado evadir durante años a las autoridades tras fingir su propia muerte y escapar con documentación falsa.
Según fuentes policiales consultadas, el operativo se desarrolló en un edificio residencial en la capital malagueña, donde “El Pipo” vivía bajo una identidad extranjera y con un alto nivel de protección. La cooperación con agencias de inteligencia ecuatorianas permitió confirmar su presencia en España después de meses de seguimiento discreto.
Un capo clave en la narco-alianza con el CJNG
La captura tiene un peso internacional decisivo debido al papel que Los Lobos han adquirido en la estructura del narcotráfico regional. Investigaciones de Estados Unidos, Ecuador y México señalan que el grupo —bajo el mando directo de El Pipo— se convirtió en socio estratégico del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con informes de la OFAC y de organismos de seguridad latinoamericanos, Los Lobos actúan como facilitadores logísticos del CJNG en Ecuador, controlando rutas de exportación de cocaína a través de puertos del Pacífico, principalmente en Guayaquil. La alianza incluía:
• Protección armada para cargamentos del CJNG.
• Control de prisiones y reclutamiento carcelario, garantizando operaciones internas.
• Suministro mutuo de armas y entrenamiento táctico, replicando en Ecuador el modelo operativo del cártel mexicano.
• Expansión a la minería ilegal y extorsión, con ingresos que financiaban operaciones conjuntas.
Esta estructura, descrita por autoridades como una “franquicia criminal”, permitió a Los Lobos convertirse en el grupo de mayor crecimiento en el país sudamericano, disputando violentamente el control territorial a bandas históricas como Los Choneros.
Un prófugo violento que reconfiguró el mapa criminal
Durante los cinco años que permaneció fugado, El Pipo acumuló acusaciones por homicidio, terrorismo, tráfico de drogas, extorsión y ataques con explosivos, varios de ellos perpetrados en zonas urbanas de Guayaquil. Su nombre estuvo ligado a masacres carcelarias, atentados contra funcionarios y ejecuciones asociadas a disputas por control de rutas.
Documentos judiciales ecuatorianos describen a Chavarría como un líder “sumamente violento” y con una estructura militar alrededor de él, capaz de coordinar ataques simultáneos en distintos puntos del país.
España evalúa su posible extradición
Tras la detención, España mantiene bajo resguardo al líder criminal mientras recibe solicitudes formales de Ecuador para su extradición. Fuentes de seguridad señalan que, debido a la magnitud de las acusaciones y la cooperación internacional involucrada, el proceso podría acelerarse.
La captura de “El Pipo” supone un golpe contundente contra una de las alianzas criminales más peligrosas del continente, y abre la posibilidad de reconfigurar el equilibrio de fuerzas entre bandas ecuatorianas y los cárteles mexicanos que operan en la región.