“No podemos precisar a quien atañe el delito a título de culpa, hay que revisar la forma en que ocurrieron los hechos y ver quien tenía la calidad de encargado de la obra, también ver como se dieron los contratos para la prestación del servicio”
Por Cynthia Valdez
Culiacán, Sin.-Tras la muerte de cinco albañiles por el desplome de una obra que realizaban en el Hotel Tres Ríos en Culiacán y del que además resultaron tres lesionados, uno de ellos de gravedad, la Procuraduría de la entidad no quiso revelar la identidad de la constructora responsable de la seguridad de los trabajadores.
Martín Robles Armenta, subprocurador de la PGJE , informó que en primera instancia la Desarrolladora Humaya empresa legal del hotel, transfirieron la obra a una constructora de la ciudad de Guadalajara a través de un contrato y a su vez existe la posibilidad de que se haya transferido a una tercera persona o empresa.
“Tenemos información de la persona, los depósitos de pago a destajo de la constructora que se realizaban a través de una institución bancaria a una persona que los recibía en Guadalajara, a su vez esta persona pudo haber transferido a una tercera persona el contrato de la construcción”, comentó el funcionario.
Abundó que la fiscalía se encuentra en la etapa de comprobar si contaban o no con los permisos y requisitos de ley, que se solicitaron al Ayuntamiento de Culiacán. Además que la investigación se aboca a las personas que se encontraban al frente de la obra, si se contaba con los requisitos de construcción, permisos, calidad de materiales, etc. Precisó que el proceso judicial que enfrentarán, (en caso de encontrar culpables) será por homicidio y lesiones culposas.
“No podemos precisar a quien atañe el delito a título de culpa, hay que revisar la forma en que ocurrieron los hechos y ver quien tenía la calidad de encargado de la obra, también ver como se dieron los contratos para la prestación del servició” indicó.
Evasivas
Y pese a que al subprocurador se le solicitó en varias oportunidades por los reporteros, el nombre de la empresa responsable, siempre respondió con evasivas justificando que por “obvias razones” y por tratarse de un particular que forma para de la investigación no se podría revelar la identidad.
También reconoció que pasó desapercibido para el Ayuntamiento de Culiacán pese a que llevaban alrededor de siete meses realizando esta estructura en el acceso principal del hotel por la avenida José Limón de esta ciudad, los permisos y requisitos obligatorios en toda construcción. Mientras tanto aseguró que la PGJE a través del programa de atención de víctimas del delito se hizo cargo de los gastos funerales y del traslado de dos de los trabajadores fallecidos.
Irregularidades
Entre las principales irregularidades que brotan a simple vista y de acuerdo a los testimonios de los sobrevivientes del accidente es el hecho de que las víctimas hubieran sido empleadas sin contrato alguno y sin haber sido dadas de alta con su Seguridad Social; asimismo la absoluta ausencia de medidas de prevención de accidentes, ni colectivas ni individuales.
De hecho, el arco que se construía en la entrada principal del hotel, según denunciaron las acusaciones, carecía de cualquier medio o elemento de protección colectiva que evitara la precipitación al vacío del trabajador, tales como redes, vallas o plataformas, y por otro lado no se había brindado a los albañiles de los más elementales medidas de protección individual como botas, cinturón o arnés anticaídas, a lo que se suman las deficiencias en la sujeción de un montacargas o maquinas para la subida y bajada de materiales que también se vinieron abajo con la lluvia de ese día mortal.