Culiacán, Sin| La madrugada transcurría entre música y convivencia a las afueras de un salón de fiestas en el fraccionamiento Villa Bonita, al surponiente de Culiacán, cuando el estruendo de los disparos sembró el pánico entre los asistentes.
El reloj marcaba cerca de las 04:50 horas de este domingo sobre la avenida De los Balcanes, a unos metros del Libramiento Benito Juárez, conocido popularmente como La Costerita.
En ese punto, Juan José “N”, un agente de la Fiscalía General del Estado de aproximadamente 30 años de edad, disfrutaba de la reunión sin imaginar que ya estaba en la mira de la delincuencia.
El ataque fue certero y repentino. Dos sujetos armados a bordo de una motocicleta irrumpieron en el sitio y, de entre las sombras de la madrugada, abrieron fuego en repetidas ocasiones directamente contra el servidor público.
Las detonaciones hicieron que todos buscaran refugio, momento que los sicarios aprovecharon para acelerar a fondo y perderse entre las calles del sector, logrando escapar antes de que las autoridades pudieran reaccionar.
En medio del caos y el olor a pólvora, el acompañante del agente, quien milagrosamente resultó ileso de la lluvia de balas, reaccionó con rapidez y llamó desesperado al número de emergencias 911 para pedir auxilio.
El reporte desató una intensa movilización policiaca; en cuestión de minutos, el lugar se llenó de destellos azules y rojos con el arribo de la Policía Municipal, la Policía Estatal Preventiva y efectivos del Ejército Mexicano, quienes de inmediato desplegaron un cerco de seguridad en todo el perímetro.
Sobre el pavimento quedó herido Juan José “N”, con un impacto de proyectil de arma de fuego en una de sus piernas.
Paramédicos llegaron al sitio para brindarle los primeros auxilios y, tras estabilizarlo, lo trasladaron de urgencia a un hospital bajo un fuerte resguardo por parte de las fuerzas federales y estatales.
Mientras el oficial era ingresado al quirófano, la escena del crimen quedó bajo custodia total, permitiendo que los peritos de la propia Fiscalía General del Estado iniciaran la recolección de los casquillos percutidos para abrir la carpeta de investigación e intentar dar con el paradero de los agresores.
Redacción/LaPared