Así cayó el comando armado que asesinó a los agentes de Tránsito Luis e Iris: seis años después del “Culiacanazo”, el 17 de octubre vuelve a teñir de sangre a Culiacán

Culiacán, Sin.– Seis años después del “Culiacanazo” del 17 de octubre de 2019, Culiacán volvió a estremecerse bajo el fuego. Las ráfagas, los helicópteros sobrevolando bajo y las calles sitiadas devolvieron a la capital sinaloense una escena que parecía repetirse: una ciudad tomada por la violencia, justo en la misma fecha que marcó su historia reciente.

Todo comenzó poco después de la una de la tarde, cuando los agentes de Tránsito Municipal Luis Alberto “N.” e Iris “N.” fueron emboscados y asesinados a bordo de su patrulla 708A, en el fraccionamiento Rincón San Rafael.

El ataque fue directo, a corta distancia, con armas largas que perforaron la unidad eléctrica, una de las más nuevas del cuerpo de Tránsito. Ambos agentes murieron en el lugar, sin oportunidad de defensa.

La agresión desató una reacción inmediata del Grupo Interinstitucional conformado por Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Secretaría de Marina, Policía Estatal Preventiva y las fiscalías federal y estatal, que desplegaron un operativo de búsqueda por toda la ciudad.

Los agresores, que viajaban en una camioneta Jeep Rubicon blanca con reporte de robo, se internaron en el centro de Culiacán, donde despojaron a un agente de la Fiscalía de su vehículo, un Toyota Corolla blanco, sin saber que contaba con rastreador GPS. Ese error fue decisivo.

Poco después de las 4:00 de la tarde, el sistema satelital permitió ubicar el vehículo en el cruce del bulevar Gabriel Leyva Solano y la avenida Álvaro Obregón, frente al Parque Revolución. En minutos, el centro de Culiacán se convirtió en zona de asedio. Helicópteros sobrevolaban bajo, decenas de militares y policías rodeaban el área y el tránsito fue bloqueado.

Ahí, en plena vía pública, fueron capturados los cuatro presuntos responsables. Tres de ellos vestían ropa táctica —pantalón de cargo verde y playera negra—. Los pusieron hincados frente a un negocio, con las manos en la cabeza, mientras los elementos aseguraban el perímetro y los vehículos implicados.

En el lugar, las autoridades aseguraron un arsenal de guerra:
• 6 armas largas
• 4 armas cortas
• 4 granadas
• 35 cargadores
• 4 cofres para ametralladora
• Cartuchos de distintos calibres
• Una Jeep Rubicon blanca (con reporte de robo)
• Un Toyota Corolla blanco despojado al agente de la Fiscalía

Todo fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal, que encabeza las investigaciones.

La detención del comando armado ocurrió en medio de una jornada convulsa. Mientras los militares cerraban el operativo en el centro, en el penal de Aguaruto se desataba una balacera entre internos, dejando un muerto, tres heridos y el aseguramiento de un artefacto explosivo destruido por el Ejército.

El 17 de octubre volvió a quedar marcado con sangre. En la memoria de los sinaloenses resuena el eco de aquella tarde de 2019, cuando el “Culiacanazo” cambió el rumbo de la ciudad. Seis años después, las balas vuelven a dictar la fecha: Culiacán sigue viviendo entre la memoria y el fuego.

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