Alcalde de El Fuerte: a caballo, con Banda Presidencial y cerveza en mano

Breve Intervalo

(Columna)

Por Rafael Báez

El Fuerte, Sinaloa, México. Como un hecho insólito y satírico fue tomado por los ciudadanos la ocurrencia del Presidente Municipal de El Fuerte, Sinaloa, Gildardo Leyva Ortega, de MORENA, al portar la “Banda Presidencial” montando a caballo acompañado de otros jinetes más, en los festejos del mes patrio, además, con una cerveza en la mano.

Fue el Periodista de San Blas, El Fuerte, Roberto René Vega Vega, quien no perdió detalle de lo anterior, catalogando una de las fotos de la cabalgata como “la imagen del día”

Cabe señalar, que la banda Presidencial es un emblema nacional para uso exclusivo del presidente de los Estados Unidos Mexicanos en turno, para ocasiones especiales. Así lo establece el Artículo 34 de la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional de México.

Nos hace recordar una escena de la famosa película; La Ley de Herodes “o te chingas o te jodes”, la cual pasó por varios intentos de la autoridad para ser vetada antes de su exhibición, sin embargo, fue estrenada el 14 de noviembre de 1999, en el Festival de Acapulco. A un año antes de la elección presidencial del 2000.

 Por otra parte, en Michoacán, El Presidente Municipal priísta de Nahuatzén, Juan Carlos Onchi, el pasado 15 de septiembre de 2021, también, portando la banda presidencial, dio el Grito de Independencia, situación que hizo recordar a muchos, la épica escena de la película “La Ley de Herodes” protagonizada por el actor michoacano Damián Alcázar, en la que se colocaba la banda presidencial.

Algunos datos duros de esta famosísima película de humor negro y satírico respecto a la política mexicana y la corrupción, son los siguientes: En octubre de 1998 comenzaron en Zapotitlán Salinas, Puebla, casi frontera de Oaxaca, el rodaje de lo que se llamaría La ley de Herodes, cuyo estreno cumple ya 23 años. Cuentan que el lanzamiento comercial fue accidentado. En noviembre de 1999, el Instituto Mexicano de Cinematografía, que dirigía Eduardo Amerena, quiso bajarla del Festival de Cine de Acapulco y posteriormente, se proyectó cuatro días, y sin permiso del Director Luis Estrada, en la Cineteca Nacional.

Poner en pantalla al PRI, entonces partido en la Presidencia, como un instituto corrupto, fue lo peor. “Cuando comenzaron la filmación el actor Luis estaba seguro de lo que hacía… y yo, temeroso”, cuenta divertido Alcázar.

“Estaba temeroso por ignorancia respecto a la situación política del país, que me venía valiendo enteramente madres, y cuando entro y leo una cosa así, lo primero que le dije fue: ‘¡nos van a meter a la cárcel!’”, recuerda.

Para frenar el estreno, a Estrada le pusieron enfrente un portafolios lleno de dinero. No aceptó. Después le dijeron que lo pospusiera unos meses, pues en ese 2000 se harían elecciones para elegir Presidente de México. Tampoco quiso. Siempre respaldado por el elenco, que daba la cara a los medios.

“Y me iba enterando que desfilaron por las salas de cine de Churubusco y de Los Pinos, todo el gabinete para tratar de hacer teorías de qué les podía afectar a ellos y pensar quiénes estaban atrás de nosotros, que, si obedecíamos a comunistas”, cuenta Estrada.

“Viví aterrado todo el proceso y sí pensé en irme del país, pero se me ocurrió hacer tres llamadas para tratar de resolverlo: a Vicente Leñero (escritor y periodista), a María Rojo, que era presidente de la Comisión de Cultura en la Cámara de Diputados y del PRD, y a periodistas corresponsales. Aquí ofrecí una conferencia y al día siguiente era noticia internacional y ellos hablaban a Gobernación para saber por qué querían frenar una película”, detalla.

La ley de Herodes fue vista por más de un millón de personas en cines y tuvo ventas en el entonces formato VHS. Pero hasta el día de hoy, no ha recuperado su inversión.

Esta polémica película demostraba al desnudo la tremenda y terrible corrupción, la impunidad y la injusticia social a la que eran sometidos los pobres e ignorantes de ese tiempo donde prácticamente el poder político estaba concentrado en un solo partido, donde el derramamiento de sangre, la corrupción, la impunidad no tenía consecuencias de ningún tipo. La pregunta es…esta cruda crueldad que vivió México en el Maximato priìsta, quedó atrás como una pesadilla, ¿o que tanto ha cambiado?

Aclaración: El tema tratado en este artículo es exclusivamente del uso de la “Banda Presidencial” que portan presuntamente de manera indebida los presidentes municipales de El Fuerte Sinaloa, Gildardo Leyva Ortega y su homólogo de Nahuatzén, Michoacán, Juan Carlos Onchi, respectivamente. Los demás temas que se exhiben en la película La Ley de Herodes, es muy pronto para hacer un comentario de su actuación como ediles, ya que los alcaldes referidos prácticamente tienen un mes en funciones.

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