KIEV, Ucrania.- Una mortífera ofensiva militar ejecutada por las fuerzas armadas de Rusia mediante decenas de misiles balísticos, de crucero e hipersónicos, acompañados por unos 168 drones suicidas, causó la muerte de al menos 16 personas y dejó más de 40 heridas en Kiev, la capital ucraniana, y sus inmediaciones.
El bombardeo masivo, calificado por el presidente Volodímir Zelenski como un ataque preparado durante semanas por el Kremlin, se extendió de forma continua por casi nueve horas.
La mayor tragedia humana se registró en el distrito capitalino de Solomianski. En esta zona, un misil balístico ruso impactó de lleno contra un edificio residencial de nueve pisos, destruyendo por completo los pisos superiores, provocando colapsos estructurales e incendios que atraparon a varias familias entre los escombros. De las 16 víctimas fatales reportadas, 15 perecieron en la capital y una persona más murió en el distrito exterior de Brovary.
Las autoridades locales informaron que la descarga de proyectiles rusos provocó destrozos en unos 30 inmuebles residenciales, instalaciones agrícolas, almacenes de alimentos, sedes de la Cruz Roja, una escuela y un hospital infantil.
Durante el asedio, más de 38,000 personas se refugiaron en los túneles y estaciones de la red de metro de Kiev.
Ante esta escalada militar, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, anunció la declaración de luto oficial en la ciudad. Paralelamente, el gobierno ucraniano urgió de forma prioritaria a sus aliados internacionales la provisión inmediata de más sistemas de defensa aérea Patriot, los únicos capaces de interceptar la ráfaga de misiles balísticos lanzados por Moscú.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó la autoría de las incursiones señalando que sus objetivos eran instalaciones estratégicas e industriales.
Redacción/LaPared