Culiacán, Sin.-Alma Rosa Rojo Medina dice que la lucha de Sandra Luz Hernández, su amiga, todavía vive. Y vivirá mientras sigan peleando por encontrar a sus seres queridos, desaparecidos hace años.
“Hoy se cumple un año de que asesinaron a una gran mujer; era una gran madre, una gran mujer que se convirtió en luchadora activista”, comenta.
A ella no le importó dar su vida, porque a ella lo único que le devolvieran a su hijo Édgar, ¿y qué logró? Que la asesinaran para callarla, suelta Rojo Medina.
Este 12 de mayo el quisco de la Plazuela Obregón se llenó de cartelones de protesta. Ahí la imagen de Sandra Luz a un lado de la de su hijo Édgar, más borrosa por el paso del tiempo. En medio de los dos, la consigna de exigencia de justicia.
Frente a Alma Rosa están familiares de Sandra Luz, que vinieron esta mañana a recordarla en las lágrimas y en el coraje. El resto de la familia se encuentra fuera de Sinaloa, temen que algo les pase el destino de Sandra.
Alma Rosa cuenta cómo su amiga nunca se rindió, y días tras días, desde la desaparición de Édgar, no dejó las calles preguntando por él, hasta que le arrebataron la vida.
Investigación paralizada
Después de la liberación del único detenido Jesús Fernando Valenzuela Rodríguez, ocurrida el 12 de marzo pasado, la Procuraduría General de Justicia no ha dado visos de tener avances para escrarecer el caso, denunció Óscar Loza Ochoa, integrante de la Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos.
“Hasta ahorita no sabemos absolutamente nada de la investigación, desde luego que sigue en libertad (Valenzuela Rodríguez) y no creas que anda aquí cerquita”, expresó Loza Ochoa en torno a la supuesta apelación de la PGJE.
Explicó que la única vez que se reunió el subprocurador Martín Robles Armenta con la familia de Sandra fue en la ciudad de México, a través de la Secretaría de Gobernación, ya que sus hijos temen de las autoridades estatales.
Sin embargo, hasta el momento no se sabe del destino de la sentencia absolutoria que recibió el presunto asesino de la activista, pues lo único que recriminó en ese tiempo el procurador Marco Antonio Higuera Gómez fue que la liberación de Valenzuela Rodríguez fue debido a tráfico de influencias en el Poder Judicial.
Por Martín Durán