Romance con dividendos

Pegando adobes

LA ESPERADA sacudida al gabinete de Malova, anunciada por el propio gobernador en ya varias ocasiones, puso en marcha la inefable maquinaria de rumores y especulaciones. Bueno, hasta apuestas se cruzan acerca de quiénes serán los secretarios y funcionarios de primer nivel que podrían ser puestos fuera de la “alineación” original.

Se supone que los movimientos se darán en función de eliminar las cuotas y cuates que se atribuyen y por lo tanto, podrían quedar fuera algunos de quienes fueron recomendados por grupos y personales notables dentro de la campaña de cuando Malova candidato. No será para tanto, creemos.

No vemos a los hijos de Juan S. Millán y de Francisco Labastida Ochoa fuera del “orden al bat” del gobernador. Sería tanto como abrir flancos de confrontación con dos piezas claves con que cuenta el “número uno” en el estado para entre otros detalles, maniobrar en las próximas elecciones.

En esa misma línea, no vemos que sea removido Juan Guerra Ochoa como titular de Agricultura, tanto por representar una posición para la izquierda que apoyó al ahora gobernador como por ser Guerra gente muy cercana a los afectos de… Juan S. Millán.

No creemos que quien manda en el tercer piso quiera andar quemando las naves antes de tiempo.

PERO como el priismo “galopante” se puso de moda nuevamente, con todo y sus viejas estrategias, no es raro que en defensa de Guerra Ochoa haya aparecido nada menos que la Liga de Comunidades Agrarias, uno de los más rancios entes pertenecientes al partido tricolor. Como que a alguien en la LCA se le prendió el foco y recordó aquello de “se apoya al que va a caer”, suficiente para expresar un apoyo que huele raro.

Nada raro y sí muy lógico es que en los corrillos de otras agrupaciones menos contaminadas, como lo son los módulos de riego, exista una abierta y manifiesta simpatía hacia el secretario de Agricultura. Hay un reconocimiento tácito a que ha hecho bien las cosas y que ha sido de los pocos que trabaja y sin andar metidos en la grilla.

Lo único que le cuestionan a Guerra Ochoa es que mantenga muy cerca de él a tres personajes que mucho estorban, poco ayudan y nada hacen. “Que se queda el secretario pero que se deshaga del trío nefasto que lo rodea: Benjamín Valenzuela, Juan Figueroa y Oscar Félix. No se esfuerzan ni para aparentar que trabajan, nada más se la pasan buscando donde hacer negocios”.

 Así nos lo dijeron.

NADA “PLANCHADA” quedó finalmente la llegada de Jacinto Pérez Gerardo al Consejo Estatal Electoral de Sinaloa, designación diputadil que no pudo caminar sobre piso de terciopelo.

Tras la muy extraña decisión casi unánime para que el exsecretario del Congreso Local se hiciera cargo del CEE, han surgido expresiones que piden que haya marcha atrás. Desde diferentes espacios recriminan la decisión, apareciendo ya la delegación COPARMEX en el estado para sumarse a protestas como las del PRD y del llamado Parlamento Ciudadano.

Este último puso el dedo en la llaga al mencionar lo “raro”, por decirlo de alguna manera, de que Pérez Gerardo ocupe la titularidad del Consejo y su esposa Maizola Campos sea magistrada del Tribunal Estatal Electoral. Y sobre eso poco se ha dicho, pocos reparan y pocos cuestionan.

Pero esto de los organismos electorales en Sinaloa parece más tema de las revistas “del corazón”. Antes, Sergio y Juliana, ahora Jacinto y Maizola.

La pregunta es si es que estos dos organismos presuntamente “ciudadanos” han servido realmente para lo que fueron creados y peor aún, si es que han desquitado los dineros (muchos) que consumen todos los años.

 !Aguas, pues! Las paredes oyen… y hablan.

Por Yosef Mendel

 

Columna institucional

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *

error: Contenido protegido - La Pared Noticias
Share via
Copy link
Powered by Social Snap