Culiacán, Sin.-Los concesionarios del transporte público muestran su fuerza y presión. Desde hoy, como forma de protesta contra el no aumento de los 9 pesos que buscaban, el servicio de primera se convirtió en segunda, y todos los aires acondicionados de las unidades fueron apagados.
“Es que no les gustó el aumento de .50 centavos”, dice un chofer de la ruta Lomita-Cañadas, a quien su jefe le dijo que desde la mañana de hoy no se prenderá el aire, pero que el pasaje se cobrará en 7 pesos, que es el precio de segunda clase.
Usuarios del transporte público comenzó a quejarse debido a que esta medida afecta en esta época de calor. En un recorrido por el sector Centro se pudo constatar que todas las rutas de camiones permanecen con el aire apagado y las ventadas abiertas.
En algunas de las unidades hacen la aclaración de que se cobra 7 pesos por pasaje.
El viernes pasado, el Consejo Estatal de Vialidad y Transportes acordó dejar en 8 pesos la tarifa del transporte de primera, cosa que disgustó a los concesionarios.