Navolato, Sin.-Dimas Verdugo Camacho telefonó a su madre a las 13:35 horas del viernes 20 de febrero para avisarle que se encontraba en la central camionera de Culiacán, en espera de salir hacia su terruño. Lo esperaron hasta la tarde, pero ya nunca llegó.
Esa mañana, el joven de 22 años había desayunado con sus amigos de la Facultad de Estudios Intercionales, había asistido a clases habitualmente. Su familia no temía nada, era un muchacho que transpiraba felicidad, que aceptaba retos y que soñaba alto.
“La gente que le hizo esto a mi hijo son ‘matasueños’, porque eso le mataron a mi hijo”, dice su padre Dimas Verdugo, quien esta tarde de jueves decidió hablar con los medios, expresar un dolor, pero uno que al hablar no derrama lágrimas.
Dimas padre se ve entero, valiente, afrontando la pérdida de su hijo de un modo enhiesto. “A ustedes les digo que promueban los valores, que le hablen de valores a las personas, la falta de valores es lo que hizo que mi hijo se fuera, esa gente mala que creció sin valores”.
El padre de la víctima no habla con rencor hacia los ejecutores de su hijo, su único hijo varón, el cual tenía deseos de terminar la carrera de Estudios Intercionales y trabajar en la Organización de Naciones Unidas.
El funeral del joven estudiante es concurrido, en su mayoría jóvenes, jóvenes que miran desde su optimismo, que no se amilanan. Miles de flores posados en los arreglos florales atestan la funeraria.
Dimas padre conversa, reitera una y otra vez que la derrota de los valores han llevado a la gente a crímenes sin sentido, crímenes que dejan familias truncadas. Es enérgico, pero conversa sin odio. Es claro: duele la pérdida, pero quiere que la muerte de su hijo no quede en vano, que se aprenda la lección, que ya no se repitan estos casos.
“Hay que hablar de valores siempre, es lo único que nos puede hacer cambiar, ni gobierno ni nadie más tiene la culpa más que lo que llevamos adentro, lo que no hemos aprendido”, dice mientras sostiene las fotografías de su hijo.
Es un cuatro con una colección de imágenes, donde Dimas sale retratado en varias partes del mundo, como Cuba y Estados Unidos.
Y aunque la Procuraduría no ha informado sobre los hechos, se sabe que hay algunos detenidos, y que el predio en donde fue localizado su cuerpo es de la familia. Asimismo, ha trascendido que todo se trató de un secuestro fallido.
“Se les pasó la mano con lo que le hicieron”, repite su padre.
A las 7 de la mañana, Dimas tendrá su misa en la iglesia San Francisco de Asís, en Navolato. Sus cenizas serán depositadas en el nicho del templo.
Martín Durán/La Pared