Inicio de la intriga
Por Ramón Perea Rubio
Amigos, esta columna aparecerá, espero con regularidad, semanalmente, tratará de abordar sucesos, grandes acontecimientos culturales relacionados con el teatro, desde diversas ópticas. Me perdonarán también que sea insistente en la dramaturgia y en lo referente a la teoría escénica, en esto pretenderé socializar algunos datos que a veces parecerán un poco complejos e inciertos, pero ello tiene que ver con la necesidad de profundizar, polemizar y construir otro modo de disfrutar el arte teatral, que se realiza el estado de Sinaloa, de sus creadores escénicos e incluso de las políticas culturales que le afectan.
El ánimo que me embarga de abrir un espacio como este, es en el mejor sentido, buscando en todo momento dilucidar los elementos vitales de los procesos creativos en el teatro.
Como sabemos todos, el teatro que se produce está íntimamente relacionado con la realidad, pero jamás podrá ser la realidad, tal como la vemos en la calle, porque el teatro es un arte que pretende un discurso escénico, que concentra información, que la clasifica y la recrea con fines diversos; es decir el teatro se parece a la realidad, pero nunca será realidad. Porque se encuentra en otro universo: el de la ficción.
El teatro es, por cierto, el mejor vehículo para conocer la sociedad que el humano habita, sus delirios, virtudes y vicios, por ello es que la literatura dramática pretende discernir en escena sobre la realidad. Luego entonces al teatro le atañe todo lo humano.
Desarrollo de la crisis
Así que indagaremos en la historia del estado de Sinaloa y comentaremos sobre obras de teatro que se escribieron en el Porfiriato e incluso sobre las manifestaciones escénicas que se producían desde la llegada de los españoles en voz de los cronistas de la época.
Es conocida la historia de que algunos religiosos en la Nueva España alentaban las representaciones teatrales en las iglesias, congregaciones y que también se les prohibía a las mujeres asistir a estos eventos. Desplegaremos un hilo entre la historia y la actividad teatral contemporánea, las políticas institucionales para apoyar la actividad teatral.
También intentaremos informar, sobre la escena contemporánea en Sinaloa, sus características y los motores que los alimentan, las maneras de producirlos. Tanto lo que hacen compañías consolidadas de conocida trayectoria, como de las nuevos colectivos, que es lo pretenden y sus antecedentes mediatos.
Pero sobre todo; validar la actividad, revitalizarla, con una crítica abierta, responsable, tolerante en el ánimo de desbrozar las ramas y ver lo esencial, una manera de orientar al lector en su vividura ante el fenómeno teatral.
Desenlaces
Es, diríamos, esta época incierta para el teatro contemporáneo, el gobierno federal ha decidido recortar el gasto a actividades artísticas y esto afectará la ya de por sí escuálida inversión en cultura. En un momento, los creadores teatrales nuevos se enfrentan a difíciles condiciones, se requieren maestros de teatro en todas la áreas, pero las instituciones privilegian otras asignaturas, los dramaturgos escasean, las compañías consolidadas prefieren autores consagrados aunque sean extranjeros, la dramaturgia regional, la que se escribe aquí, generalmente es el mismo dramaturgo quien se organiza y las lleva a escena con colectivos más o menos afines a su discurso escénico, incluso colectivos de otros estados montan más regularmente sus trabajos. Los que van principiando, insisten con los directores y ocasionalmente llevan a escena los trabajos.
Se ven casos de éxito y ahí es donde nos debemos detener a reflexionarlos, alentarlos y reconocer los méritos y los grandes afanes por los que atraviesan.
Lo mejor que nos puede estar pasando, es que los jóvenes se interesen en las artes escénicas no con un motivo ególatra, sino porque están interesados en vivir una experiencia extraordinaria, como extraordinario, es el mundo de la ficción escénica.
Si no amas tu trabajo, difícilmente otra persona percibirá el trabajo creador emocionalizado. Hoy inicio esta aventura, espero sus comentarios y sugerencias e invitaciones a entrevistas. Estoy en sus manos y las mías en el corazón.
Postdata, se me olvidó apagar la estufa.
Es de buena cuna ser agradecido, con este pretexto, alargo estas palabras que no parezcan cebolleras, ni de sumisión. Pero muestro mi carácter de bien agradecido; al decir que gracias a Martín Durán estoy abriendo este espacio. Quien amablemente me arropa en La Pared, espacio periodístico del cual es director, muchísimas gracias.
Enhorabuena. De entrada la labor que te propones exige de tu parte hacerla de periodista, investigador…………y apagar estufas…..(risas)…Me da mucho gusto conocer por plasmar asuntos relacionados con el quehacer cultural y en específico los procesos artísticos. Felicidades y esperamos leerte ramón cada publicación e intercambiar ideas.