Uno de mis lectores me hizo llegar la reciente experiencia que pasó respecto a un curioso malentendido que sostuvo con un locatario del Mercado Garmendia en Culiacán y esta es la narración de la misma.
Patricio Moreno Castañeda desde hace muchísimos años es considerado como líder moral por la mayoría de los comerciantes del Mercado Garmendia, quien se ha sabido ganar el respeto de propios y extraños por su manera de conducirse y por apoyar siempre a su gremio y a quien lo necesite sin esperar nada a cambio sino la satisfacción de haber contribuido en una buena acción.
La historia inicia de la siguiente manera; curiosamente y por azahares del destino, el lector que nos ocupa de esta historia llegó precisamente con el señor Patricio Moreno con quien y como es su costumbre desde hace 30 años, realizó con él una transacción comercial, regresándole éste un billete de 200 pesos, después de ello el lector pasó al interior del Mercado a hacer algunas compras; se dirigió a un puesto y después de haber solicitado su mercancía, le pagó al locatario con el billete de 200 pesos y es aquí donde empieza el incidente.
El lector cometió el error de no haber contado el cambio que le regresaron faltándole 100 pesos, cuando se dio cuenta de ello aproximadamente 10 minutos después se dirigió nuevamente al local para decirle al comerciante del error, sin embargo el comerciante se sostuvo en su postura en el sentido que no era cierto que se le había pagado con el billete de 200 pesos sino con 100 y que la reclamación debió haberse hecho en el momento no después.
Esto originó una sana discusión entre ambos actores lo cual no tuvo ninguna solución pues los dos defendieron su postura y no cedieron en ningún momento. Al lector ya no le interesaban los 100 pesos sino aclarar que era una persona de bien y que no necesitaba inventar ese tipo de argucias para fraudear a las personas. Fue tal su preocupación que acudió con el líder moral a exponerle la situación tan vergonzosa por la que había pasado reiterándole que no eran los 100 pesos que le habían faltado sino que su imagen había sido puesto en duda.
Ante esta preocupación el líder moral acompañó al lector para comentarle al comerciante que hubo un malentendido y que él avalaba totalmente la conducta del cliente, esta actitud tan firme y decidida desconcertó al locatario quien de inmediato manifestó su respeto por el líder moral y aunque no estaba convencido de haber actuado de mala fe, de inmediato quiso reponer al cliente los 100 pesos, sin embargo el cliente le dijo que no era ese el objetivo de haber solicitado la presencia del líder, sino de limpiar su nombre de un malentendido, lo cual también preocupó e incomodó al locatario porque ya no había seguridad en quien realmente tenía la razón, si él o el cliente, aclarando que el comerciante tiene fama de ser una buena persona y apreciado por sus compañeros y clientes, pero el destino les jugó a ambos esta penosa experiencia.
Finalmente la historia terminó en que el comerciante quería regresar los 100 pesos y el cliente en que no era su intención recuperar el dinero, sino su dignidad, teniendo como testigo de honor al líder Patricio Moreno Castañeda y acordando que ahí no había pasado nada y que seguiría la fiesta y que el cliente asistiría a realizar sus compras en el local del comerciante como siempre lo hacía, con la condición de parte del cliente que no iba a aceptar los 100 pesos de regreso porque reconoció que parte del error fue de él al no haber contado el cambio en el momento en que se hizo la transacción. Recomendaciones: Tenga cuidado en que no lo suceda algo así porque es muy vergonzoso y cuente su cambio pero en el preciso momento para evitar cosas como estas, “el indio no era arisco pero lo hicieron”.
Por Litos