Los gobiernos en sus tres niveles tienen en sus manos la oportunidad de actualizar el denominado Atlas de Riesgos en Sinaloa, tomando en cuenta desafortunadamente las zonas que siempre son afectadas por las contingencias climatológicas, por supuesto que no es tarea fácil, pero hay evidencia que el Gobernador Mario López Valdez tiene toda la voluntad para ello.
Los efectos causados anoche por la tormenta tropical “Sonia”, fueron mínimos en comparación con el Huracán “Manuel” el pasado 17 de septiembre. Sin embargo todo el equipo gubernamental estuvo centrado en las zonas de más alto riesgo, o sea las mismas de siempre.
Las familias que residen en esos lugares cada vez que escuchan la venida de un fenómeno natural están al borde de un infarto, porque son siempre los más afectados al grado de llegar a perder todo su patrimonio y no terminan de medio acomodarse cuando ya tienen encima otro aviso de riesgo.
Lo que sí es un hecho es que ya las autoridades saben en qué zonas no deben vivir las familias por el riesgo que ello conlleva. Ciertamente que siempre los más amolados son quienes por necesidad se tienen que resguardar bajo un techo para proteger a los suyos, aun sabiendo que es muy peligroso, pero se enfrentan a ello con las ya conocidas consecuencias.
Ojalá los gobiernos le echen todos los kilos para no permitir que estas familias sigan poniendo sus vidas en un hilo y los reubiquen a áreas seguras. De que hay voluntad para hacerlo es un hecho y sería un ejemplo a nivel nacional el poder decir que en Sinaloa el Atlas de Riesgo, quedó atrás y que las familias fueron reubicadas.
Por Litos