Culiacán, Sin.- Cientos de casquillos quedaron regados sobre el pavimento después de una madrugada de ráfagas en la colonia Josefa Ortiz de Domínguez, donde un comando armado atacó cuatro viviendas y tres vehículos en distintos puntos del sector Adolfo López Mateos.
La agresión comenzó sobre la avenida Pastor Rouaix, en su cruce con la calle Heraclio Bernal. Sin mediar palabra, los hombres armados abrieron fuego de manera indiscriminada contra tres domicilios contiguos. Las ráfagas impactaron una y otra vez contra las fachadas, dejando las paredes perforadas y dañando cortinas y ventanas.
Sin dar tregua, casi de manera simultánea, otra célula del mismo grupo armado abrió fuego contra una cuarta vivienda ubicada a pocos metros de ahí, sobre la avenida Alberto Terrones.
El fuego cruzado y el rugir de los motores alteraron a los residentes, quienes optaron por tirarse al piso y resguardarse bajo los muebles mientras el plomo llovía afuera. Pese al alto poder de las armas utilizadas y la magnitud de la agresión, los cuerpos de emergencia confirmaron el saldo preliminar: por milagro, no se registraron personas muertas ni lesionadas, aunque el terror quedó impregnado en las calles.
La furia de los atacantes también alcanzó el patrimonio ajeno. Tres vehículos que se encontraban estacionados en la vía pública quedaron atrapados en la línea de fuego: una camioneta de redilas en tonos gris y blanco, un automóvil sedán Toyota Camry y una camioneta tipo SUV de color azul marino terminaron con la carrocería deshecha y los cristales estallados por los impactos directos.
Minutos más tarde, la zona se convirtió en un fuerte despliegue operativo. Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) acordonaron el perímetro, mientras los peritos de la Fiscalía iniciaban el levantamiento de indicios.
Sobre el pavimento frío quedaron regados cientos de casquillos percutidos de arma larga, mudos testigos de una noche violenta que vuelve a poner en alerta a las autoridades del municipio.
Redacción/LaPared