Los Reyes, Michoacán.- La detención de Alfonso “N”, alias “Poncho La Quiringüa”, provocó una reacción violenta e inmediata en el occidente de Michoacán.
Tras confirmarse la captura del presunto líder del Cártel de Los Reyes, grupos armados tomaron carreteras, despojaron a conductores de sus vehículos e incendiaron camiones para frenar el despliegue de las autoridades.
El propio Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la noticia en sus redes sociales. Explicó que el operativo estuvo a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional, cuyos elementos lograron acorralar y arrestar al capo, quien ya era buscado en México por delitos como motín y privación ilegal de la libertad.
Pero el historial del detenido va mucho más allá. Al ser un objetivo clave dentro del crimen organizado en la región, el gobierno de Estados Unidos le seguía la pista de cerca y ofrecía hasta 5 millones de dólares a quien diera información certera para atraparlo.
Como suele ocurrir tras la caída de un mando de este peso, la respuesta de sus subordinados no tardó en sembrar el caos. Los focos más críticos de violencia se concentraron en Los Reyes y Peribán, aunque los cierres viales y la quema de unidades alcanzaron tramos hacia Tocumbo y la zona agrícola circundante.
Ante la escalada de tensión, fuerzas federales y estatales desplegaron un operativo por tierra y aire en un intento por liberar las rutas, retirar los vehículos calcinados y evitar que la violencia vuelva a salirse de control en la entidad.
Redacción/LaPared