Una feria que llegó a El Gato de Lara. Crónica

Angostura, Sin.-Doña Lupita Rodríguez se despertó a las 5 de la mañana de este sábado para treparse al camión que va del campo pesquero de La Reforma al ejido El Gato de Lara.

“Me vine sin desayunar, porque la vez pasada no alcancé”, dice mientras hace fila en Densitometría.

Quiere saber si tiene alguna enfermedad. A sus 49 años, dice, necesita descartar cualquier mal que la pudiera aquejar más adelante.

“Sí son necesarios estos análisis”, cuenta: “A veces uno ni se da cuenta que pueda tener algo, por eso madrugué hoy”.

Después de checar que sus huesos no sufren de esteoporosis, colocando su pie izquierdo en el aparato que mide la densitometría del sistema óseo, doña Lupita es acompañada por una amiga para realizarse una mastografía, para continuar visitando los servicios que se ofertan a la población.

Es bajita y de piel cobriza en el rostro, ahondado por arrugas prematuras que no se saben si es por la salinidad de su comunidad cercana al mar o por una vejez prematura.

“También iré con el dentista, y después iré a ver si me echo un taco que ya hace hambre”, sonríe antes de despedirse y perderse entre la multitud que esta mañana vino a la Feria de Servicios Interinstitucionales, organizada por la Secretaría General de Gobierno.

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La treceava feria

El Gato de Lara en realidad es el ejido Leopoldo Sánchez Celis. Si uno entra a la comunidad podrá identificar el nombre oficial en el arco que da la bienvenida al visitante.

Lo de “gato”, cuenta Elvira mientras espera a que la atiendan debajo de la carpa para practicarse una mastografía, es por unas plantas que se dan en la región, que así les nombran debido a que tienen espinas engarruñadas. Y lo de Lara es porque hubo en la época latifundista que la familia Lara era dueña de toda la tierra.

“Los Lara fueron los pioneros, ellos eran dueños de muchas tierras, pero se las quitaron para repartirlas, por eso es ejido”, explica la señora de trato afable.

“Me vine con mi esposo para que también se haga exámenes, y con la mala noticia que salió mal de la próstata; yo quiero hacerme la mastografía porque ya me toca”, comenta la señora.

Gran parte de los habitantes de El Gato de Lara acudieron a la Feria, en donde el secretario General de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros, detalla los servicios que se ofrecen.

Desde una acta de nacimiento hasta la facilidad de casarse de a gratis y sin contratiempos.

“Fuimos testigos de cómo una pareja de jóvenes se casaron, de a rápido”, narra el alcalde José Ángel Castro Rojo, “El Pitón”.

Sombrero enfundado y acento golpeado, “El Pitón” acompaña a Vargas Landeros por un recorrido de una hora por todos los stands.

De Salud están las carpas para consulta general, análisis de sangre, control de peso, planificación familiar, mastografías, higiene bucal, entre otros.

“Nosotras no alcanzamos fichas para la mastografía”, dice una mujer sentada.

“No, señora, aquí nadie se va ir sin que atiendan a la última, todas van a ser atendidas”, le responde Vargas Landeros.

Mientras tanto los niños juegan en un campo artificial de agua un torneo de fútbol rápido. Los balones salen disparados y a veces golpean al desprevenido que pasa por la zona de juego.

En el módulo de Educación está Guillermina Ramírez, la gobernadora indígena tradicional de lo que queda de la tribu mayo de Angostura.

“Traje a algunas personas para que se atendieran porque muchas veces es difícil que vayan al médico o a realizar un trámite”, apunta Guillermina.

Heredera de una tribu ya casi extinta, cuenta que quiere impulsar la enseñanza del mayo en su comunidad, y por eso vino también para ver si a través de gobierno puede concretar un curso.

“Mi padre hablaba la lengua materna, pero yo ya no aprendí, sé unas cuantas palabras, y mis hijos ya no saben nada, no quiero que se pierda esa tradición”, comenta.

Habla de pascolas y de danzas, de rostros morenos y de personas, de educación para los suyos, de preservar la cultura.

Conforme avanza la mañana y el sol cae a plomo sobre los asistentes a la feria, también los stands se van despoblando.

Los números señalan que al término del día se dieron alrededor de 4 mil acciones a los angosturenses, la mayor parte emitidas por el Registro Civil, actas de nacimiento necesarias para trámites o en otros casos para renovarlas.

En total, en las 13 ferias se han realizado 73 mil acciones.

También hacen mayoría las atenciones en salud, y según Ernesto Echeverría Aispuro, secretario de Salud en Sinaloa, en esta feria se detectaron algunos casos de padecimientos del corazón, de presión alta y posibles indicios de enfermedad de próstata.

“Tenemos que detectar a tiempo estos padecimientos, las personas que acudieron a los stand y resultaron mal ni siquiera sabían; ya estos casos delicados se van a canalizar al hospital general”, menciona.

En entrevista con medios, Gerardo Vargas Landeros comenta que ésta fue la última Feria de Servicios Institucionales, pues las campañas están a punto de iniciar, y por ley se tiene que suspender estos eventos.

“Pero al término de las elecciones del 7 de junio de nuevo se reactivarán para llevar estos servicios a la población”, concluye.

La feria continúa bajo un sol bárbaro que no impide que los bailables del Conalep local se detengan. Ni eso ni las largas filas en el campo abierto de las afueras de El Gato de Lara.

Martín Durán

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