Militares de Fuerzas Especiales pisan explosivos y son emboscados en Michoacán tras desmantelar campamento de Cárteles Unidos; hay tres lesionados

Chinicuila / Aguililla, Michoacán.- Una jornada de alta tensión se registró en la región de la Sierra-Costa y la Tierra Caliente michoacana, luego de que agresiones con armas de fuego y la detonación de artefactos explosivos improvisados dejaran un saldo de tres elementos del Ejército Mexicano lesionados.

Los ataques se desataron tras un fuerte golpe al narcotráfico en la zona serrana, donde las fuerzas federales desmantelaron un búnker con decenas de bombas caseras.

De acuerdo con información oficial, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) asestaron primero un duro golpe a la estructura delictiva de “Cárteles Unidos” en el municipio de Chinicuila. Durante recorridos de vigilancia, los uniformados localizaron un campamento clandestino donde aseguraron 60 artefactos explosivos improvisados, 5 kilogramos de nitrato de amonio (utilizado para la fabricación de minas), 21 kilogramos de marihuana, equipo táctico y un vehículo con blindaje artesanal, popularmente conocido como “monstruo”.

Derivado de estos operativos y en respuesta al aseguramiento, células criminales emboscaron a un convoy militar en las inmediaciones de la población de El Aguacate, también en Chinicuila, abriendo fuego con armas de grueso calibre y detonando explosivos contra las patrullas.

Casi de manera simultánea, la alerta se extendió al municipio vecino de Aguililla, bastión de la Tierra Caliente. En la comunidad de Naranjo de Chila, efectivos del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército, conocidos operativamente como “Murciélagos”, realizaban un reconocimiento a pie en una brecha cuando pisaron y activaron de manera accidental una mina terrestre oculta bajo la tierra.

El saldo total de los incidentes dejó a tres uniformados lesionados. Las víctimas fueron identificadas de manera preliminar como los sargentos Anselmo M. y Ernesto S., así como el cabo Kevin Matías H., quienes presentaron heridas por impactos de bala y esquirlas provocadas por las ondas expansivas de los artefactos.

Ante la gravedad de las lesiones y las dificultades del terreno, la Sedena activó helicópteros de la Fuerza Aérea para realizar la evacuación médica de urgencia.

Los militares fueron trasladados al Hospital Militar de la 43 Zona Militar con sede en Apatzingán, donde reciben atención médica especializada. Toda el área permanece fuertemente resguardada por el Ejército, la Guardia Nacional y la Marina para continuar con el rastreo de más explosivos sembrados en los caminos.

Redacción/LaPared

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *

Share via
Copy link
Powered by Social Snap