Mazatlán, Sinaloa.– Con el inicio del ciclo escolar 2026-2027 a la vuelta de la esquina, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) entró en la recta final de los preparativos para recibir a una comunidad estudiantil que se prevé supere los 168 mil alumnos.
A diez días del arranque de clases, programado para el 24 de agosto, el rector de la UAS, Jesús Madueña Molina, encabezó una reunión de evaluación en la Unidad Regional Sur para revisar las condiciones en las que se encuentran los planteles y los trabajos que todavía deben concluirse antes del regreso de estudiantes y docentes.
La reunión puso sobre la mesa algunos de los aspectos que resultan indispensables para la operación cotidiana de las unidades académicas: mantenimiento de instalaciones, equipos de aire acondicionado, infraestructura tecnológica, mobiliario y conectividad.
Directores de unidades académicas, coordinadores de extensiones y funcionarios de la Administración Central participaron en la revisión de avances y necesidades de cada plantel, con la intención de identificar los puntos que requieren atención prioritaria.
Entre las acciones que se supervisan se encuentran la instalación y renovación de aires acondicionados, equipos de cómputo y proyectores, así como la entrega de sillas, mesas y mesabancos. También se revisó el funcionamiento y fortalecimiento de la red de conectividad institucional.
El reto no es menor para la universidad, particularmente ante la cantidad de estudiantes que deberán atenderse durante el nuevo periodo escolar. La infraestructura y los servicios tecnológicos serán determinantes para garantizar que las actividades académicas puedan desarrollarse con normalidad desde el primer día.
Madueña Molina pidió a los responsables de las distintas áreas mantener coordinación y comunicación permanente para responder a las necesidades que surjan durante el arranque del ciclo, bajo la premisa de que la operación de la institución dependerá de que las diferentes áreas trabajen de manera articulada.
Pero la preparación no se limita a la infraestructura. Durante el encuentro también se revisaron las estrategias para fortalecer el modelo de bimodalidad, una alternativa con la que la UAS busca ampliar el acceso a la educación superior en las diferentes regiones de Sinaloa mediante esquemas que combinan modalidades de enseñanza.
A la par, la institución reportó avances en el programa de actualización académica y disciplinaria dirigido a docentes y personal universitario, con el objetivo de fortalecer sus capacidades antes del comienzo de los cursos.
La reunión en la Unidad Regional Sur también permitió revisar la relación de la universidad con autoridades estatales y federales, particularmente en materia de gestión y atención de los retos estructurales que enfrenta la institución.
Con el calendario avanzando hacia el 24 de agosto, la UAS tiene ahora el desafío de cerrar los trabajos pendientes y garantizar que sus planteles cuenten con las condiciones necesarias para recibir a los estudiantes.
El regreso a las aulas pondrá a prueba no sólo la infraestructura instalada, sino también la capacidad de coordinación de la universidad para atender a una matrícula que nuevamente superará los 168 mil alumnos en todo el estado.