La Atarraya
Por El Tejedor
Columna Institucional
¿Por qué la sección 53 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación rompió relaciones con la parte patronal, Gobierno y su dependencia, la Secretaría de Educación Pública y Cultura?
¿Es que Daniel Amador Gaxiola, su líder de facto, no quiere que se le esculque los fondos millonarios que ni si quiera a la Auditoría Superior del Estado ha logrado encontrar?
De acuerdo con documentos expuestos por Convergencia 53, la ASE no encontró evidencia en la cuenta pública de 2016 del pago de la renta de Gobierno del Estado por la Unidad de Servicios Especiales (USE), ya que de enero de 2011 al 30 de junio de ese año, debían estar debidamente documentadas las facturas por 138 millones 600 mil pesos.
Este recurso debería estar en un fideicomiso del fondo de ahorro de los trabajadores de la educación, pero qué creen, que no hay pruebas de nada. Si algo ha hecho Daniel Amador y la cúpula del SNTE 53 es mantener en caja fuerte estos secretos y otros, como el tráfico de influencias y la gestión a conveniencia de toda la estructura de esta ala del magisterio en Sinaloa.
Por eso, el adlátere de Amador, llámese Fernando Sandoval Angulo, emprendió una descabellada lucha contra la secretaria de Educación Pública y Cultura, Graciela Domínguez Nava, de la que no está saliendo bien parado, pues Rocha dio el manotazo al sentenciar que la cúpula magisterial estaba chantajeando.
Si Amador y sus esbirros no entendieron el mensaje, entonces es notorio que no pondrán sus barbas a remojar y este pleito político podría terminar en denuncias penales por los malos manejos de fondos de los trabajadores.
Los líderes del magisterio, al menos los de la 53, están acostumbrados a hacer y deshacer al interior de la sección, pero ya va siendo hora que realicen la gestión con total transparencia, incluyendo la designación de plazas y entrega de beneficios para los docentes.
Por eso, en aquello de que el SNTE 53 rompe con Gobierno, nadie le creyó a Fernando Sandoval, porque en realidad, quien pidió el divorcio fue equipo, el grupo élite que dirige los destinos del sindicato y no las bases, que claman por verdaderos cambios democráticos en el magisterio.
¿O tendrá el actual alfil de Amador, Fernando Sandoval, que justificar los millones que no aparecen por ningún lado? Al tiempo.
