Breve Intervalo
(Columna)
Por Rafael Báez
En virtud de la reforma laboral publicada el primero de mayo de 2019 en el Diario Oficial de la Federación, que a partir del 2020, todos los dirigentes sindicales en el país deberán ser electos por voto directo, secreto y universal, generando un antes y un después de la democracia sindical quedando atrás para siempre el sistema vertical donde imperaba la imposición de la Dirección Nacional en turno. Es decir, el esquema del Congreso donde los trabajadores de la educaión eran “representados” por delegados.
Hoy el nuevo esquema permitirá en el caso específico de las secciones sindicales 27 y 53 respectivamente; el primero por un universo de 50 mil trabajadores aproximadamente de los cuales alrededor son 14 mil jubilados y pensionados y el segundo (Sección 53), con una membresía de 30 mil docentes, no docentes y jubilados.
Haciendo alusión a lo anterior, el 31 de octubre pasado se celebró el 49 Congreso Nacional Extraordinario del SNTE donde se otorgó el voto de confianza a la Comisión Redactora para la Armonización de los Estatutos conforme a lo establecido en la Ley Federal Laboral. Cabe señalar que aún el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje hasta la fecha no ha validado la Reforma Estatutaria con su respectiva toma de nota. Mientras esto se precisa al seno de la Sección 27, se vive un ambiente de inquietud en la perspectiva del próximo proceso para renovar la dirigencia sindical.
INTERESADOS EN PARTICIPAR EN ESTE PROCESO CON SU PLANILLA: Hasta el momento han hecho pública su aspiración algunas corrientes internas como la CNTE, con el profesor Carlos Alfonso Rea Camacho, quien cuenta con un respetable curriculum académico, de quien se dice sería la cabeza visible impulsado presuntamente por el Senador de MORENA, Rubén Rocha Moya y el Diputado Local, Horacio Lora Olivas, Presidente de la Comisión de Gobernación del Congreso local, además de ser un reconocido integrante también de la CNTE en Sinaloa. Por otra parte, la denominada corriente institucional disidente conformada por la “Alianza Sindical por la Democratización y Transformación de la Sección 27”, encabezada por los profesores Jesús Manuel Carrillo Arredondo, quién en los últimos 25 años ha encabezado su propia expresión política al interior de la Sección 27; Sergio Campas Soto, del grupo político que encabeza el ex secretario general, Jaime Quiñónez Muñoz y Esteban Guerra Jiménez, quien tiene influencia en el sur del estado, del grupo del también ex secretario general Jaime Barrón Fonseca.
Por otra parte, es de esperarse de manera natural que la actual dirigencia seccional a cargo de Edén Inzunza Bernal, cuyo vencimiento estatutario como secretario general terminó el 18 de diciembre, presentarán su candidatura entre ellos; Hay indicios que Edén apoya a Héctor Jesús Urías Castro (a) Cheto, a quien también señalan que pudiera ser impulsado por el profesor Oscar Martín Ramos Salinas, ex integrante de CEN del SNTE y ex diputado local, compadre de Noé Rodríguez García, actual representante de la Dirección Nacional del SNTE en la Sección 27. Otro aspirante es Edgar Lorenzo Poot Calderón, de Telesecundarias y Genaro Torrecillas, López, Secretario de Trabajo y Conflictos de Primaria.
Se espera que a inicios del 2020 se expida la convocatoria correspondiente para el relevo de la dirigencia, de tal manera que a finales de enero o principios de febrero se esté realizando la elección para la renovación de la dirigencia, por primera vez una elección inédita porque la totalidad de la membresía podrá votar por la planilla de sus preferencias, ya nunca más por delegados.
Es necesario destacar que con relación al trabajo que está realizando al interior del SNTE 27, Noé Rodríguez, quien viene a presidir el cambio seccional, hay comentarios en el sentido que les da oportunidad de participar a los cuadros destacados de la Sección, pero de repente les retira las encomiendas que les asigna sin dar ninguna explicación. Hasta el momento no se le ha detectado inclinación hacia algunos de los pretensos del Comité Ejecutivo ni externos, a la Secretaría General.
Asimismo, en los corrillos magisteriales de las secciones 27 y 53 del SNTE un amplio margen de maestros sugieren que quien reúna los requisitos y sea aceptado como candidato de una planilla, sin excepción “se les aplique una investigación donde se demuestre la transparencia de su nivel de vida, antes y después, y de no mostrar providad, se les aplique las sanciones administrativas o penales correspondientes”.