COLUMNA INSTITUCIONAL
A LO MEJOR TENÍA PREPARADA una visita a Disneylandia, no se sabe a ciencia cierta, pero lo que tuviera qué hacer lo dejó para otra ocasión. Se le vino el mundo encima al gobernador Quirino Ordaz Coppel luego de que la situación de violencia e inseguridad en Sinaloa alcanzó su punto más alto.
Ya no fue solamente Villa Juárez sino que dos bolas de nieve más grandes se le vinieron encima: la fuga de cinco reos de la cárcel de Aguaruto y la testimoniada entrega de 8 jóvenes por parte de la policía municipal de Culiacán a un grupo presuntamente criminal.
Lo que aparece a la vista es que a este colchón se le acabaron los resortes y que el aparente remanso es ya una tormenta. Los hechos sacuden en pleno a una administración que se ha concentrado en el “no hay dinero” y “haremos gestiones”. Golpes justo en la zona de flotación que urgen desde ya medidas para enfrentar un escenario que pone a Sinaloa nuevamente en el ojo del huracán por no decir que en la zona del ridículo.
Peor para Quirino, todo sucede cuando andaba de viaje por tierras de Trump.
SE ESCAPARON cinco reos de muy alta peligrosidad, todos ellos con delitos del fueron federal y quienes se habían amparado para no ser llevados a una penitenciaría para reos de ese calibre. Claro, cárceles en donde “comprar” la libertad no es tan fácil como en la de Aguaruto en donde, dicen, los reos se pueden salir por la puerta de enfrente y nadie vio nada.
Poco faltó para que les hicieran una fiesta de despedida al hijo del “Azul”, a Pancho “Chimali”, al “Changuito”, al “20” y al “Limón”, huéspedes más que distinguidos de la Peni en donde desde el jueves se les extraña.
Ojalá y que alguno de los encargados de seguridad de la penitenciaría de Aguaruto, si es que aparecen algún día de estos, dieran a conocer cómo es que estos cinco delincuentes “ligamayoristas” salieron sin que aparentemente nadie se diera cuenta.
Porque ni modo que lleguen a decir que “alguien” fue sobornado, ¿no?
MUY EN LA JUGADA, el recién designado (“por unanimidad”) Fiscal General del estado Juan José Ríos Estavillo tuvo chance de estrenarse con declaraciones para las ocho columnas: “No es real esa información, no hay fuga. Si hubo reporte fue falso”.
Pues le tronó el cuete en la cara, sí hubo fuga, levantó una polvareda tremenda y ahora veremos con qué le saldrá a la sociedad suponiendo que ésta sea su “jefa”. Porque ni modo de decir que el gobernador es su jefe ya que se supone que es Fiscal ciudadano.
Lo cierto es que sobre este incidente hay mucho qué decir tanto como acerca de la manera en que las autoridades están asumiéndolo, en tonos que van desde la omisión, la indolencia, la inacción y la preocupación que se traduce en el valemadrismo.
QUIZÁS MÁS GRAVE sea lo sucedido en pasado día 15 cuando una patrulla de la policía municipal de Culiacán detuvo a 8 jóvenes en la colonia CNOP y luego, muy a la “desprecupé”, por no decir que con dolo, alevosía y ventaja, los entregaron a un grupo armado que llegó en camionetas, cual si hubieran estado esperando el “encargo”.
Lo peor fue que este suceso se testimonió en video en el cual se ve claramente intenciones y actitudes. Grave, muy grave, como para cuestionarse si es que los sinaloenses estamos protegidos o no, sin no es que somos rehenes de la delincuencia.
Hechos como para borrarle la sonrisa al “señor Sabritas” Jesús Valdez o hacerlo reaccionar para por lo menos decir “al jefe de la policía me lo impusieron”.
POR CIERTO QUE apenas decían que en Villa Juárez “iban 48 horas de tranquilidad” cuando el viernes 17 el poblado se volvió “fantasma”, todos recluídos en sus casas, negocios cerrados y rondines militares por doquier, todo ante el anuncio de que habría un enfrentamiento entre los grupos en pugna.
Suena y resuena entonces el “la violencia en Sinaloa es histórica” que pronunciara Quirino antes de su despreocupado viaje a California, la frase que semeja ser el argumento-excusa con la cual se justifica el no hacer nada, el complemento perfecto para el “no hay dinero” o la sentencia para establecer que la prioridad es fincar responsabilidades al gobierno anterior.
Mientras tanto, en el mundo de los sueños, uno esperando pronunciamientos del laxo “H” Congreso local o de los legisladores federales, imaginando que despierten del sueño de los justos para al menos decir que están preocupados.
¿Dónde la CAADES, las acciones agrícolas locales como la AARC, donde la CANACO, COPARMEX, CANACINTRA, CANIRAC y similares? ¿Dónde los supuestos contrapesos a la autoridad? ¿Dónde la sociedad bien representada?
Así, la situación en el estado parece que se la está llevando el carajo.
Y MIRE USTED que preocupaciones en Sinaloa hay para todos los gustos, para todos los sectores, en todos lados. Donde se pone el dedo hay miedo, hay zozobra en las familias.
Que si se busca un remate a esta situación, cuestión de quedar enterados de la denuncia que hizo Altagracia González Gastelum, excandidata a la dirigencia de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán, quien dijo que en el centro de Sinaloa los ladrones están dejando ¡sin elotes! a los agricultores. Así de plano.
Según mencionó, los amantes del elote ajeno son tan hábiles que han podido llevarse hasta una hectárea entera del producto y ni quien investigue nada. La situación exige, dijo Altagracia, que las autoridades “se pongan” las pilas si no quieren “deselotizar” la zona centro del estado.
Una buena sugerencia es que a las policías se les diga que el gobernador anda molesto porque no halla donde comer “esquites” y capaz así atajan el problema a la de “ya”.