Hay una cosa que Dámaso López Serrano, conocido como “El Mini Licenciado” teme: el arresto súbito de la Marina que, según sus propios dichos, acudió a Culiacán para iniciar operativos para arrestarlo por, según su narrativa, contar con una orden de presentación falsa con información falsa que dice que él es integrante de una asociación criminal. Aquí la historia.
Por Martín Durán
Culiacán, Sin.-De acuerdo con un expediente de queja que interpuso Dámaso López Serrano, alias “El Mini Lic”, ante el Tribunal Colegiado en Materia Penal de Sinaloa, la Secretaría de Marina envió elementos a Culiacán para implementar operativos para capturarlo.
Por ello, actualmente busca un amparo que obligue las autoridades a informarle sobre averiguaciones previas en su contra para poder defenderse legalmente, pues acusó que la orden de detenerlo no es más que una simulación para justificar su eventual arresto de parte de infantes de marina.
En junio pasado corrió la especie de que “El Mini Licenciado” había sido capturado en los condominios Península de Mazatlán, durante un operativo de la Armada de México, pero esta información nunca fue confirmada por la institución naval. También se había dicho de la detención del empresario Mauricio Gastélum Hernández, cosa que rechazó la Semar posteriormente.
López Serrano es hijo de Dámaso López Núñez, El Licenciado, compadre y socio del recién evadido Joaquín “el Chapo” Guzmán. Al “Mini Lic” se le ha identificado como ahijado de Guzmán Loera, y como el líder de la célula conocida como Fuerzas Especiales Dámaso, que según el semanario Zeta opera en Baja California Sur.
El amparo contra la supuesta cacería
Ante el temor de ser detenido por la Marina, la defensa legal de López Serrano acudió ante el Juez Segundo de Distrito de Culiacán, e interpuso una demanda de garantías por una eventual detención; sin embargo, la demanda fue desechada, por lo que el abogado recurrió a un tribunal de alzada.
El expediente 40/2015 consultado por La Pared resolvió que el juicio iniciado por el Juez Segundo es procedente, de modo que ordenó a reponer el trámite.
En él, el Mini Lic se quejó:
Que se le rechazó hacer de su conocimiento la integración de una o más averiguaciones previas en su contra, “por delito o delitos que desconozco y bajo imputaciones criminales que ignoro pues nunca he sido citado formalmente a declarar, no permitiéndose con ello ofrecer y desahogar pruebas en mi descargo; ignorando por lo tanto el número de expediente de las indagatorias penales federales incoadas en mi perjucio”.
Así, la queja ante el tribunal continúa:
“Y en ese tenor reclamo la integración a MIS ESPALDAS la ingataroria penal federal respecto a la que, jamás he sido notificado, nunca he sido citado a declarar, ni tampoco se me ha dado la oportunidad de ser oído y vencido, ofreciendo las pruebas en mi defensa”.
Otro reclamo fue que existe una orden de localización en su contra bajo el pretexto de hacerlo comparecer con el uso de la fuerza pública, “y con ello privarme de mi libertad personal, pues el mandamiento ministerial en comento es una simulación para darle visos de legalidad a mi detención”.
Asimismo aseguró que ignora en qué expediente y bajo qué hechos delictivos se está emitiendo una orden de presentación de las autoridades.
El documento señala además:
“Bajo protesta de decir la verdad, señaló tener conocimiento de que elementos militares adscritos a la Secretaría de Marina arribaron a la ciudad de Culiacán, Sinaloa, con el fin de llevar a cabo operativos tendientes a capturarlo, por existir cree, supuesta información falsa que lo vincula como parte de una asociación criminal”.
El juicio de garantías actualmente se encuentra en proceso, y en agosto próximo continuarán los desahogos del caso.
La tríada de los Dámaso
Con la fuga del Chapo del penal de El Altiplano, ocurrida el 11 de julio pasado, los medios de comunicación se han enfocado en la figura de Dámaso López Núñez y su hijo.
El Licenciado, se ha dicho, también habría ayudado a Guzmán Loera a escaparse por segunda vez, ya que él fue uno de los orquestadores de la fuga de Puente Grande en 2001: era subdirector de seguridad entonces, y se le atribuye suficiente conocimiento en el área de penales federales.
Los Dámaso –así conocidos debido a que son tres hermanos, Dámaso, Álvaro y Adolfo-, son hijos del extinto Dámaso López García, ganadero, priista y que llegara a ser síndico de Eldorado, comunidad en donde nacieron.
Además de El Mini Lic, también sus tíos Álvaro y Adolfo interpusieron sendos juicios de amparo contra eventuales detenciones.
En cambio López Núñez obtuvo un amparo definitivo contra una orden de aprehensión librada en su contra en 2009 por los delitos de operación con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada, ya que la PGR lo vinculó con el decomiso de 5 millones de dólares en una casa de seguridad a espaldas del edificio de Rectoría de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Así, la orden de aprehensión en su contra por cohecho, por el caso de la fuga de Puente Grande de El Chapo tampoco procedió debido a que no hubo suficientes pruebas que acreditarán que él colaboró.
La única orden que hasta ahora se le conoce a El Licenciado es la de extradición debido a que en marzo de 2013 una Corte de Estados Unidos lo acusó de lavado de dinero y narcotráfico, en una red de trasiego de cocaína que iniciaba en Perú.
A su hijo El Mini Lic nada más se le conocían andanzas en el mundo de la “farándula buchona”, pero el semanario Zeta le atribuye dirigir al grupo de sicarios Fuerzas Especiales Dámaso y ser parte fundamental de la organización que encabeza su padre.