Ciudad de México.-Ismael Zambada Imperial, mejor conocido como “Mayito Gordo” -hijo mayor del líder del Cártel de Sinaloa, Ismael Mario Zambada García, alias “El Mayo”-, fue liberado el 22 de julio del 2022, de una cárcel federal de mediana seguridad en California, según informó el Buró de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés), citado por Univisión Noticias.
El 24 de junio del 2022, el “Mayito Gordo” fue sentenciado a nueve años de prisión por el juez Danna Sabraw, de la Corte Federal del Distrito Sur de California, tras una audiencia celebrada ese día, luego de que el 30 de abril del 2021 se declaró culpable de importar y distribuir metanfetamina, cocaína y marihuana a Estados Unidos.
Al hijo del capo sinaloense se le tomó como crédito los años contados desde el 12 de noviembre del 2014, cuando fue capturado tras un operativo realizado por la Secretaría de Marina (Semar) y la Policía Federal (PF), en “El Ranchito de los Burgos”, ubicado a 60 kilómetros al sur de Culiacán, Sinaloa. Por ello, sólo le restaría un año de sentencia.
Supuestamente, el “Mayito Gordo” continuaría su reclusión en el Centro de Detención Metropolitano de San Diego y no se aclaró, en ese momento, si sería trasladado a otra prisión para cumplir el resto del tiempo acordado.
La acusación señalaba que Zambada Imperial conspiró para transportar la droga, además de lavar y transferir las ganancias del narcotráfico hacia México, “en beneficio de los miembros del Cártel de Sinaloa y de sus asociados”.
En la misma acusación aparecen su padre, así como Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”, otro de los hijos de “El Mayo”, e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo del capo sinaloense Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”, todos ellos prófugos de la justicia, tanto en México, como en Estados Unidos.
Zambada Imperial, también conocido como o “El Buen Chico”, se declaró culpable el 30 de abril del 2021, en la Corte Federal del Distrito Sur de California, en San Diego, acusado de importar y distribuir metanfetamina, cocaína y mariguana a Estados Unidos. El hijo de uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa acordó entregarle 5 millones de dólares al Gobierno de Estados Unidos.
Cuando el juez federal Dana Sabraw le leyó al “Mayito Gordo” cada una de las acusaciones en su contra y le preguntó cómo se declaraba, Zambada Imperial respondió en español: “culpable”. En su acuerdo, los fiscales federales piden al impartido de justicia que se considerara el tiempo que había estado bajo custodia de las autoridades mexicanas y dejaran de acusarlo de lavado de dinero, ya que, hasta ese momento, llevaba casi siete años preso, tanto en México, como en California.
Sin embargo, el juez Sabraw advirtió, que dado la gravedad de los delitos de “El Mayito Gordo”, se enfrentaba a una pena máxima a cadena perpetua y que eso quedaría a discreción de la Corte.Zambada Imperial aceptó “que ordenó actos violentos como miembros del Cartel de Sinaloa, en beneficio de actividades de contrabando de narcóticos”, según lo mencionó el magistrado.
“Usted admite que se convirtió en un líder dentro del Cartel de Sinaloa y fue responsable de varios aspectos de las operaciones del cartel, específicamente usted admite en el acuerdo [de culpabilidad] que coordinó y organizó con otros miembros del Cartel de Sinaloa el transporte y la distribución de grandes cantidades de sustancias ilícitas, incluyendo cocaína, heroína y marihuana para su importación de México a Estados Unidos”, dijo el juez.
Según el periodista Keegan Hamilton, “Mayito Gordo” admitió haber enviado 450 kilos de cocaína y 90 kilos de heroína, cantidades relativamente pequeñas para una organización criminal de las dimensiones del Cártel de Sinaloa. El 19 de diciembre del 2019, Ismael Zambada Imperial, mejor conocido como “Mayito Gordo” -hijo mayor del actual líder del Cártel de Sinaloa-, fue extraditado a Estados Unidos.
Un día después, el 20 de diciembre del 2019, “El Mayito Gordo” compareció ante la Corte Federal del Distrito Sur de California, en San Diego, California, acusado de asociación delictuosa para distribución de narcóticos. Sin embargo, se declaró no culpable de los delitos que se le imputan. En la misma acusación, los fiscales estadounidenses incluyen a su padre, “El Mayo”, a su hermano Ismael Zambada-Sicairos, y a Iván Archivaldo Guzmán Salazar, “El Chapito”, hijo del capo sinaloense Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”.
La extradición de “El Mayito Gordo” se dió tras cumplir apenas la mitad de su condena en México y luego de 5 años de tratar de evitar ser trasladado a EE.UU. A mediados de diciembre del 2019, Patricio Leopoldo Vargas Alarcón, juez Décimo de Distrito de Amparo en Materia Penal, otorgó un amparo a Zambada Imperial, para ser trasladado del Centro Federal de Readapatación Social (CEFERESO) 2 “Occidente”, en El Salto, Jalisco, a un penal de la Ciudad de México.
Según el diario Milenio, que informó del hecho, lo que dictó el juez federal no ordenaba el traslado de penal, aunque sí dejaba sin efecto la resolución del Juzgado Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal de Zapopan -donde se radicó el expediente 399/2015- de mayo de ese mismo año, con el que fue desechado el recurso de apelación que interpuso Zambada Imperial, debido a que se determinó improcedente el incidente no especificado.
“La autoridad responsable no se pronunció de manera suficiente y detallada sobre los fundamentos, motivos y circunstancias que la llevaron a tomar la determinación de desechar de plano el recurso de apelación, es indudable que se transgredieron en perjuicio del impetrantede amparo, sus derechos fundamentales de legalidad y seguridad jurídica, al no tener la certeza del porqué del actuar de la jueza de ejecución responsable”, indicó la resolución de Vargas Alarcón.
Por su parte, la Coordinación General de Centros Federales del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social informó, en su momento, que el centro donde “El Mayito Gordo” solicitaba su traslado no contaba con la infraestructura adecuada, ni tampoco el nivel de seguridad para el correcto internamiento de dicha persona.
Además de que no existía un convenio celebrado entre la Federación y la Ciudad de México, para la concesión del traslado solicitado. Tras dicha respuesta, la autoridad determinó que no procedía el incidente no especificado, por lo que el quejoso apeló, pero la juez desechó dicho recurso jurídico.
Fuente: Zeta Tijuana