Culiacán, Sin.- Diputadas y diputados de la 65 Legislatura dieron lectura este jueves en Sesión Ordinaria a cinco nuevas iniciativas, las cuales fueron turnadas a una segunda lectura para enviarlas posteriormente a las Comisiones Permanentes que correspondan para su respectivo análisis y dictaminación.
Las iniciativas leídas son las siguientes:
*Iniciativa de la diputada Rita Fierro Reyes, de Morena, que propone reformar el párrafo primero del artículo 106 de la Ley Orgánica del Congreso del Estado, en materia de homologar los Periodos Ordinarios de Sesiones del Congreso del Estado con los del Congreso de la Unión para fortalecer la coordinación y eficiencia legislativa.
Las fechas actuales vigentes son del 30 de septiembre al 31 de enero del año siguiente para el Primer Periodo, y del 01 de abril al 31 de julio del mismo año, para el Segundo Periodo.
La propuesta de nuevas fechas son del 30 de septiembre al 20 de diciembre del mismo año para el Primero Periodo, y del 01 de febrero al 31 de junio del mismo año, para el Segundo Periodo.
*Iniciativa del Grupo Parlamentario del PVEM que propone adicionar un segundo párrafo al artículo 4 Bis 2 de la Ley de Salud del Estado de Sinaloa, en materia de garantizar el acompañamiento sicológico y siquiátrico en los procesos de interrupción del embarazo.
El citado artículo establece que la atención a la salud sexual, reproductiva y de planificación familiar es prioritaria. Las instituciones públicas, privadas y sociales que presten servicios de salud en el estado de Sinaloa deberán proveer el servicio para la interrupción del embarazo, en condiciones de calidad y salubridad que garanticen la dignidad humana de la mujer o persona gestante a solicitud de la persona interesada. En el caso de las instituciones públicas el servicio será accesible, gratuito, confidencial, seguro, en condiciones de calidad, expedito y no discriminatorio.
El párrafo que se propone adicionar es el siguiente:
“Asimismo, las instituciones de salud deberán brindar atención psicológica o psiquiátrica antes y después de la interrupción del embarazo, con el fin de salvaguardar la salud mental y emocional de la mujer o persona gestante, asegurando un acompañamiento respetuoso, confidencial y con perspectiva de género, por un periodo mínimo de tres meses”.