El Gobierno de Sinaloa ya aportó el terreno para la obra, que forma parte de un proyecto federal de seis nuevos centros penitenciarios; Graciela Domínguez reconoce que la construcción no resolverá por sí sola la crisis del sistema penitenciario.
Culiacán, Sin.— El nuevo centro penitenciario que se construirá en Culiacán estará ubicado rumbo a Villa Juárez, confirmó la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, quien informó que el Gobierno estatal ya aportó el terreno, aunque el inicio de los trabajos dependerá de las autoridades federales.
La mandataria explicó que la obra forma parte de una estrategia del Gobierno de México que contempla la construcción de seis nuevos centros penitenciarios en el país, entre los cuales se ha dado prioridad a Culiacán, ante las condiciones que enfrenta actualmente el sistema carcelario.
Detalló que representantes de la Federación ya visitaron Sinaloa para avanzar en los preparativos del proyecto; sin embargo, reconoció que todavía no existe una fecha definida para el arranque de la construcción ni para su conclusión.
“No le puedo precisar eso porque es una obra que depende del Gobierno federal. En cuanto ellos nos anuncien que se inicia, les estaremos informando”, declaró.
Nuevo penal no resolverá por sí solo los problemas penitenciarios
Domínguez Nava reconoció que la construcción de un nuevo centro de reclusión no será suficiente para solucionar las deficiencias que enfrenta el sistema penitenciario de Sinaloa, por lo que deberán implementarse medidas adicionales para mejorar las condiciones de seguridad y funcionamiento de las cárceles.
“No puede ser la solución en sí mismo, pero es parte de las estrategias y medidas que se tienen que tomar”, puntualizó.
Sobre el futuro del penal de Aguaruto, ubicado en Culiacán, la gobernadora evitó adelantar si las instalaciones continuarán operando una vez que entre en funcionamiento el nuevo centro penitenciario, al señalar que todavía se requiere una evaluación para determinar las acciones correspondientes.
La titular del Ejecutivo estatal sostuvo que las deficiencias del sistema penitenciario son consecuencia de años de abandono institucional y atribuyó parte de esta problemática a las políticas de privatización de servicios penitenciarios impulsadas durante administraciones federales panistas.
Aunque aseguró que existe voluntad de las autoridades para transformar las condiciones de los centros de reclusión, admitió que los rezagos acumulados durante años no podrán revertirse en un periodo corto.
Por ahora, el proyecto permanece a la espera de que el Gobierno federal establezca el calendario de ejecución y anuncie formalmente el inicio de los trabajos.
De esta manera, Culiacán tiene previsto contar con un nuevo centro penitenciario, pero todavía sin una fecha de construcción definida ni claridad sobre el destino del penal de Aguaruto, cuyas condiciones forman parte de los desafíos pendientes en materia de seguridad penitenciaria en Sinaloa.