Culiacán, Sin.– No podemos pedir justicia si los choferes de Uber andan trabajando mal y por fuera de la aplicación, dijo Iván, un conductor de la aplicación, sobre el crimen del chofer asesinado el pasado domingo.
Hugo Salas había salido de su casa a ofrecer un servicio de transporte privado, pero fue localizado asesinado en el fraccionamiento Campobello, estrangulado con el cinturón de seguridad y con múltiples puñaladas en el cuerpo. Ante esto, cientos de conductores se manifestaron exigiendo justicia por la muerte del chofer y que Uber se hiciera responsable.
Sin embargo, Uber reveló que el viaje no había tenido que ver con la aplicación, por lo que, lo más probable, es que el servicio se hubiera realizado de manera externa.
“Ellos (los choferes) no piden cambiar la situación y trabajar como se debe. Yo no le deseo mal a nadie, pero los choferes tienen que trabajar con las aplicaciones. No puedes pedir justicia si desde el principio estas trabajando de forma irregular”, dijo Iván en entrevista con Culichi News.
Hugo andaba en las flotillas
Entre los choferes, Hugo era conocido con el código de R19, el cual fue lucido ayer por varios choferes en los cristales de sus vehículos. Dicho código corresponde al que usan algunos para identificarse en las llamadas “flotillas fantasma”, aunque apenas tenía una semana dado de alta en la plataforma de Uber.
“Él desafortunadamente perdió la vida por confiar en ese tipo de grupos. La justicia empieza trabajando bien”, manifestó el conductor.
Una gran parte de los choferes que trabajan en este tipo de flotillas, dijo Iván, trabajan con cuentas falsas, por lo cual no pueden ponerse a pedirle justicia a Uber cuando ellos mismos están trabajando de forma irregular.
“No cacen las cosas bien. Muchas de las publicaciones que había en redes sociales sobre Hugo Salas las borraron. Hay una publicación en la que incluso aparece su tarjeta donde ofrecía viajes privados”, aseguró.
Es muy facil falsificar
El conductor recordó también que es fácil falsificar una cuenta. Lo único que hace falta, dice, es que alguien se registre como conductor y le pase sus datos a otra persona, que usualmente paga una suma por ella y la usa como si fuera suya.
“Lo único que tienes que hacer es decirle a un primo, un amigo, hace la cuenta y te la pasa a ti. Y ya, trabajas como si la cuenta fuera tuya. Lo único que tienes que dar de alta es el vehículo. Hay personas que te pagan 2 mil pesos por una cuenta”, reveló.
Según Iván, Uber le pide al chofer que se tome una selfie cada cierto tiempo para comprobar que es la persona certificada quien está al volante, pero este mecanismo es fácil de burlar.
“Lo único que tienes que hacer es ir con la persona que te vendió la cuenta y pedirle que se tome la foto, tú te vas y sigues trabajando y regresas cuando te la vuelva a pedir. Por lo general ya están de acuerdo”, explicó.
Así no se puede pedir justicia
Para Iván, a los conductores de la plataforma les hace falta congruencia, pues exigen justicia y que Uber de la cara por la muerte de un compañero, pero ellos mismos violan todos los términos de uso de la aplicación y trabajan fuera de la norma.
“Los choferes piden justicia pero no ponen las cosas al revés. Si van a dejar la plataforma de Uber, que hagan exámenes a todos los choferes. El gobierno tiene que hacer algo. Si van a andar de choferes de Uber, que les den un gafete, como a los camioneros, y que sea la persona que está al volante”, señaló.
Fuente: Elier Lizárraga/ Culichi News