Ciudad de México.-José Elías Pacheco Martínez, titular del Juzgado Noveno de Distrito de Procesos Penales Federales en la Ciudad de México, no admitió la demanda de amparo para que el capo sinaloense Miguel Ángel Félix Gallardo, alias “El Jefe de Jefes” o “El Padrino” -fundador del primer cártel que hubo en México, el de Guadalajara-, pudiera acceder al beneficio de prisión domiciliaria.
El pasado 22 de noviembre, el capo sinaloense interpuso un juicio de ampara para lograr un confinamiento domiciliario, sin embargo, el incidente de sustitución de la pena de prisión fue desechado por el juez, por la poca claridad en sus argumentos, según lo informó el Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
Sin embargo, “El Jefe de Jefes” -de 75 años de edad- acusó al juzgador de no haber valorado de forma adecuada su precaria condición de salud y su avanzada edad, con lo que se violó una serie de derechos humanos. En su recurso judicial, Félix Gallardo acusó que se le inflige discriminación.
Ante ello, el juez federal conminó al capo sinaloense, a realizar precisiones sobre los motivos del amparo y autoridades contra las cuales promueve el recurso. Además, dió cinco días hábiles a Félix Gallardo para hacerlo, plazo que venció el pasado 22 de diciembre.
“En la demanda de amparo, señala que el 22 de noviembre del año en curso […] se desechó el incidente de sustitución de la pena de prisión y que de ahí emana la totalidad de los actos reclamados”, dice una notificación publicada en estados electrónicos del Poder Judicial de la Federación (PJF).
“El Jefe de Jefe” presentó sus argumentos al séptimo día hábil, por lo que su respuesta no fue admitida, ya que se hizo fuera de tiempo. Félix Gallardo puso una lista de autoridades a las que señala como responsables. No obstante, no detalló de manera clara, precisa y puntual qué acto es el que reclama de cada una de ellas.
Uno de los argumentos centrales del capo sinaloense, es que su “grave” estado de salud y su avanzada edad se traducen en una desventaja para cumplir con el objetivo de la reinserción social. El narcotraficante acusó que el juez federal no atendió sus alegatos en el sentido de que presenta discapacidad auditiva, visual y motora, lo que amerita el cambio de lugar de internamiento a su domicilio.
Además, “El Jefe de Jefes” señaló que su condición de salud le dificulta interactuar con otras personas y que representa una barrera para su efectiva reinserción en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás personas privadas de la libertad.
El pasado 8 de diciembre, Antonio Pérez Juárez, director general del Sistema de Prevención y Reinserción Social de Jalisco, adelantó que Félix Gallardo podría purgar su pena judicial en confinamiento domiciliario, ya que, dijo, la Ley Nacional de Ejecución Penal establece que para el otorgamiento de una medida distinta a la prisión, se debe acudir ante el juez de ejecución.
“Con toda objetividad y respeto puedo decir que es un interno que cumple con toda tarea y con toda actividad del centro. Estos tres años que me ha tocado darle seguimiento a su proceso de reinserción, puedo decir que el señor Félix Gallardo está preparado y jurídicamente merece una reclusión domiciliaria”, detalló el titular del sistema penitenciario jalisciense.
Pérez Juárez hizo referencia al supuesto buen comportamiento del capo sinaloense. “Mi labor es supervisar que se cumplan los ejes de reinserción, y Miguel Félix Gallardo, al menos en éstos tres años bajo nuestro resguardo ha cumplido con todas sus tareas”, insistió el funcionario estatal.
El director general del Sistema de Prevención y Reinserción Social jalisciense detalló que la reclusión de “El Jefe de Jefes” -quien ha permanecido en prisión durante 32 años- transcurre en un área en la cual convive con alrededor de 150 internos, y sin privacidad absoluta, ello a pesar de sufrir enfermedades crónico degenerativas, por lo que requiere espacios especiales.
“La Presidencia de la República envió a un abogado a entrevistarse con él porque nosotros le dimos acceso, la Comisión Nacional de Derechos Humanos [CNDH] también hizo lo propio y nosotros en el momento que un juez federal nos requiera un informe sobre el señor Félix Gallardo, con seguridad y certeza diremos la verdad, y la verdad es una persona que inclusive en su paso por los CEFERESOs, jamás tuvo una conducta antisocial”, dijo Pérez Juárez.
“Es una persona que jamás tuvo una riña, no consume drogas ni mucho menos alcohol, es una persona que se ha conducido con respeto al interior del centro y creemos que por su edad y enfermedad, tiene todo el derecho de tener reclusión domiciliaria”, aseguró el funcionario estatal.
Un día después, el pasado 9 de diciembre, Gerardo Octavio Solís Gómez, titular de la Fiscalía General del Estado de Jalisco, aseguró que Félix Gallardo no tiene cuentas pendientes con la justicia estatal. Asimismo, dijo no recordar algún proceso pendiente en contra del co fundador del Cártel de Guadalajara.
NIEGAN AMPARO AL “JEFE DE JEFES”; DEBERÁ PAGAR 20.8 MDP POR REPARACIÓN DEL DAÑO A VÍCTIMAS
El pasado 25 de octubre, se conoció que Luis Miguel Pérez Carranza, secretario en funciones de juez del Juzgado Sexto de Distrito de Amparo en Materia Penal en Jalisco, negó al capo sinaloense Miguel Ángel Félix Gallardo, alias “El Jefe de Jefes” o “El Padrino” -fundador del primer cártel que hubo en México, el de Guadalajara-, un amparo.
A través del cual busca evitar pagar 20 millones 810 mil pesos a las familias del agente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés), Enrique “Kiki” Camarena Salazar, y del piloto aviador de la extinta Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Alfredo Zavala Avelar, como reparación del daño por el doble homicidio, ocurrido en 1985.
Tras dicha decisión, el capo sinaloense señaló que Pérez Carranza no es competente para resolver el tema, ya que le corresponde a un juez de Ejecución de Penas. Sin embargo, el secretario le respondió a “El Jefe de Jefes”, que existe un acuerdo del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) el cual señala “que corresponderá a los juzgados de Distrito competentes en Procesos Penales Federales (mixtos o especializados), el conocimiento de la reparación del daño”.
El 20 de febrero del 2019, el Segundo Tribunal Colegiado Penal de la Ciudad de México negó a Félix Gallardo el beneficio de cumplir en confinamiento domiciliario, en una residencia de Zapopan, Jalisco, una de las dos condenas que le fueron impuestas, en dicho caso, a 40 años de prisión, por delitos contra la salud, acopio de armas y cohecho, homicidio, tráfico de drogas y lavado de dinero.
Los magistrados del órgano jurisdiccional confirmaron que el capo sinaloense no probó que los males de salud que padece fueran tan graves o pongan en riesgo su vida, como para no compurgar en prisión los 10 años que le restaban de condena en dicho expediente.
El capo sinaloense expuso que, además de tener más de los 70 años de edad que la ley marca como requisito para acceder al beneficio, padece de pérdida de visión en un ojo y cataratas en otro; mal funcionamiento de un oído; problemas de reflujo y antecedentes de micro infartos cerebrales y hernias.
Ante ello, “El Jefe de Jefes” manifestó la necesidad de cuidados médicos especiales que no podían facilitarle en el Penal Estatal de Puente Grande, en Jalisco, y pidió su confinamiento en una casa del Fraccionamiento Ciudad del Sol, en Zapopan.
El 31 de julio del 2018, el magistrado Miguel Ángel Aguilar López resolvió que el capo sinaloense no había acreditado que su estado de salud impidiera que compurgara la pena en la cárcel, ya que, conforme a los dictámenes, sus padecimientos estaban dentro del rango de normalidad para sus entonces 73 años de edad.
“Los padecimientos que presenta no evidencian una notoriedad innecesaria para que cumpla con la pena impuesta”, señaló. Sin embargo, Félix Gallardo presentó el amparo en revisión 288/2018 contra esta última resolución, pero los magistrados del colegiado confirmaron la sentencia de Aguilar López.
Además de este caso, el capo también solicitó a un juez de Jalisco el confinamiento domiciliario en el otro juicio por el que fue condenado el pasado 27 de agosto del 2017, a 37 años de prisión. Ello por el asesinato del agente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés), Enrique “Kiki” Camarena Salazar, y del piloto aviador de la extinta Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Alfredo Zavala Avelar, ocurridos en 1985.
Luego de 28 años, el Juez Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en Jalisco, sentenció al ex líder del Cártel de Guadalajara, por el delito de homicidio calificado con premeditación y ventaja, en agravio del agente estadounidense adscrito al Consulado de EE.UU. en México, y, del piloto aviador. En ese mismo juicio también fue condenado al pago de 20 millones 810 mil pesos como reparación del daño a las víctimas indirectas de los secuestros y homicidios de esas mismas dos personas.
Asimismo, en forma solidaria y mancomunada por los anteriores sentenciados: los sinaloenses Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, alias “Don Neto” -los otros dos fundadores del Cártel de Guadalajara- se fijó como reparación integral del daño más de 20 millones de pesos, los cuales deberán ser asignados a las familias de las víctimas.
Además, el juez dictó sentencia absolutoria a Félix Gallardo, por los delitos que se le formularon contra la salud, en su modalidad de posesión con fines de comercio, indicó el diario Milenio, que dio a conocer en su momento el hecho. Esta fue la última resolución judicial que faltaba dictarle a “El Padrino”.
Félix Gallardo estuvo internado en el penal de máxima seguridad Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 2 de Occidente -mejor conocido como “Puente Grande”-, a pesar de que en mayo del 2016 se había informado que sería traslado a la Comisaría de Sentenciados del Estado de Jalisco, de mediana seguridad, “por su senilidad y precario estado de salud”, además de que ya no es considerado una persona con perfil de alta peligrosidad.
La resolución del incidente -no especificado- de traslado dictada por el Juez Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en Puente Grande, dentro de la causa penal 82/85, fue notificada tanto a las autoridades penitenciarias estatales como al comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS).
Según lo indicaron sus abogados defensores, el ex jefe del Cártel de Guadalajara tiene graves problemas de la vista y pérdida parcial de la capacidad auditiva. A Félix Gallardo también le diagnosticaron faringitis aguda, hernia hiatal, gastritis crónica, dolor y ardor durante la micción, así como estreñimiento crónico y trastorno ansioso depresivo.
El capo estuvo preso, desde abril de 1989, en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, así como el CEFERESO No. 1 “El Altiplano” en Almoloya de Juárez, Estado de México, y de forma más reciente en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (CEFEREPSI), en Morelos, por algunos padecimientos psiquiático-psicológicos.
Fuente: Zeta Tijuana